EGIPTO CONFIRMA SU PASADO ALIENIGENA

(SINAI MT. NEVER DISCOVER)

(C) Ramon Ramonet Riu

La «Madre del Mundo» va armada.

INTRODUCCION

Antes de resumir mi investigación inicial del sur de la península del Sinaí, anticiparé que las nuevas imágenes de fotos de satélite que presento no fueron improvisadas. Tuvieron una causa bien fundada, obligando a una civilización ajena a la Tierra a diseñar sobre el relieve existente, la imagen triunfante de una bella reina coronada y armada. La dibujaron en el suelo, empleando miles de megatones… quizá sepultando en aquella zona el meollo de lo que creyeron que era el núcleo del mal. Presuntamente, los alien no estaban interesados en extraer oro del subsuelo, porque parece ser que con su poderoso armamento podían crearlo por impacto, tal como en estas páginas se hará bastante evidente.

Con la presentada nueva imagen ancestral se avanzará en el estudio de la Geología y de la Sociología, y en otras disciplinas científicas que quizá no podemos todavía imaginarnos. Para quienes ya leyeron mi antigua investigación del sur del Sinaí, les recomiendo pasar a leer directamente la parte central de este “informe de ámbito universal” acerca de la esbelta imagen que de nuevo descubrí en solitario. En mi opinión comienza una “Nueva Era” en el estudio de la tierra de Egipto, que tanto nos fascinó… a pesar de haber comenzado a ser estudiada casi rascando el suelo con un cepillo de dientes.

Hemos tenido ante nuestra mirada una imagen en semi-rrelieve capaz de dar la respuesta que buscan encontrar las muy numerosas misiones al espacio exterior, así como a las muchas otras que se estan preparando, incluido el planeta Marte. Las justifican el común deseo de encontrar evidencias que dejen fuera de dudas la existencia de vida extra-terrestre. Sean los expertos quienes desarrollen -mejor de lo que hize yo- las posibles implicaciones y elucubraciones filosóficas que se deriven de mi hallazgo, pero aviso de que tan enorme imagen “artística” no debería de considerase una amenaza para nadie.

Los pesimistas han de saber que: incluso todas las catastrofes contribuyeron a restablecen el orden que todo debría tener. Los designios de Dios son inexcrutables. No peligra nuestro planeta en sí, porque desde su propia formación éste ya demostró su portentosa capacidad de superar todo tipo de desastres. En ello nuestra Tierra podemos afirmar que es ciertamente única. Solo peligrarán las personas que la habitamos. Lo que ahora admiramos anonadados, nos concierne, pues con todo lo que costó de planificar, y después realizar, seguro que esa “Madre de la Tierra” (como llaman los egipcios a su patria) está muy por encima de las tantas veces perversas manipulaciones debidas a intereses político-comerciales de nuestra democracia.

FOTO: LA VERDADERA PROTAGONISTA, EN TRES VARIANTES

Escrutando fotos de satélite de las más altas cimas del Monte Sinaí (Egipto), pude distinguir el “dibujo” (excavado) de un busto, cuya cabeza está cubierta con un casco provisto de largas y rectas ¿antenas / cuernos / orejas? Lo descubrí ampliado la foto de la NASA, tomada desde la cápsula Géminis XI. Posteriormente, aquel sector sería fotografiado de nuevo en abril de 1.991, desde el mismo ángulo, por el satélite “STS-37”, de la dicha agencia estatal norteamericana, obteniendo una foto más clara. Se trata de un grabado intencionado, para ser un “dibujo” indestructible, porque aparece con una dimensión inaudita.

Fue excavado sobre los picos más ásperos y torturados del sector sur de la Península del Sinaí, pudiendo sospecharse que, quien quiera que fuese el “artista” espacial, presuntamente pudo haber deseado emular otra forma de cara humana, mucho mayor, que llamaré “El Patriarca”, la cual aparece en fotos de satélite, en horas y días determinados. Tal vez todo empezase por su culpa. Al revisar mi investigación pasados diez años, la novead la desarrollo en la mitad central del presente informe.

LA PENINSULA DEL SINAI, CON “EL PATRIARCA”

Esta última citada -que obtuve de otra foto satélite de la NASA-, tal vez fuese una pareidolia -natural-, aunque quizá ambas imágenes sean dibujos artificiales. Referente a la que aparece en la cima de una cumbre cercana al monasterio de Santa Caterina del monte Sinaí, es una obra figurativa, y sobre todo una proeza científica todavía inexplicable para nuestros expertos; pero no es un arte subliminal, en absoluto. Para ser descubierto, debió esperar a que pudiese ser fotografiado desde el cielo. Creo que, quien fuese que “dibujó” con un laser atómico, un busto con aspecto enfurecido, adornado con un artístico pectoral alrededor de su cuello (muy parecido a los usados por los faraones de Egipto en sus ceremonias), quiso otorgar a su diseño mucho carácter.

Después de permanecer muchos milenios desconocido, el nuevo busto del Mt. Sinaí, por mi presentación seguro que alcanzará muy gran prestigio,… o al menos dejará de ser inédito. Mi aportación puede ser resumida de dos maneras. Una de simple, y otra que, sorprendentemente, sería muy complicada. Empezaré por la “descafeinada” (la otra, más “heavy”, la escribiré más abajo):  Voy a suponer que unos navegantes alienígenas, desde su aeronave divisaron -quizá divertidos-, una forma natural de rostro parecido a un sereno “Patriarca” (sus cabellos conectan con la costa del mar Mediterráneo). En el mejor de los casos, desde su confinamiento dentro de una nave, pudieron desear emular la pareidolia de “El Patriarca”, decidiendo dejar su impronta justo debajo, para demostrar que ellos (Aliens-UFO-OVNI) sabían hacer obras todavía más realistas. No se favoreció el estudio de los ovnis y los aliens, por el temor de que se divulgasen cosas que los científicos y gobiernos ignoran.

La Iglesia aun teme salir peor parada, y a ello dedicaré más abajo unos párrafos, aunque yo que me reconozco católico devoto no he visto nada que me hiciese cambiar mis convicciones, porque la Creación, tal como se ha explicado, pudo haber sucedido en cualquier otro planeta. Lo deseable es que podamos cuestionarnos cuanto hasta ahora se nos enseñó, y el por qué nos fue ocultado. Así pudo haber sucedido, siendo el motivo por el que el busto furioso aparece mucho mejor configurado que el “Patriarca”, mucho más extenso si lo comparamos con el que aparece con su cabeza cubierta con dos atributos. La concreción del rostro rabioso sobre una concreta zona montañosa, prueba el inimaginable potencial calórico empleado para fundir las rocas. Al grabar dicha imagen adviértase su intencionalidad puesto que ya no sería una pareidolia. Es un hecho, y tiene un verismo indudable.

FOTO: EL BUSTO DE UN RABIOSO “CORNUDO” (FOTO SATÉLITE)

El llamado “Monte de Moisés”, es citado en las páginas de la Santa Biblia, como el Mt. Sinaí, donde hubo cataclismos, que extrañaron al famoso un líder exiliado de las orillas del río Nilo, quien, cuando era joven, había sido príncipe de Egipto. Expulsado de las orillas del río Nilo, Moisés (que había sido iniciado desde niño para suceder al faraón), vivió tranquilamente entre los beduinos asentados alrededor del Mt. Sinaí. Allí se casó con la hija del terrateniente, pastoreando sus rebaños, hasta que un día Moisés, siendo octogenario, decidió escalar la “Montaña Sagrada”, a pesar de ser unas alturas prohibidas.

Estando Moisés a media falda del monte sagrado, se encontró con una planta (zarza) típica de la zona, la cual, para su sorpresa, ardía sin consumirse. De ella salió una voz, que milagrosamente le habló. El primer encuentro del patriarca Moisés con el contradictorio “Dios de la Biblia”, tuvo lugar ante aquella zarza ardiendo, que todavía sigue en su lugar inicial, porque siempre después fue venerada y protegida. Fue la razón de ser del gran monasterio de Santa Caterina, con una biblioteca y  un museo encomiable, fue construido alrededor de la milagrosa planta. Hoy el monasterio de Santa Caterina sigue fuertemente amurallado en todo su perímetro.

Remito al lector al “Viejo Testamento” donde se explica la misión de Moisés ante el faraón para liberar de la esclavitud al pueblo hebreo; así como al conseguirlo les llevó a la falda de la montaña del Sinaí donde acamparon. Moisés, en el bíblico libro “Éxodo” (31:18), consta que entonces, subiendo en solitario al Monte Sinaí, recibió de Dios: Dos losas (tablas de piedra) donde estaban escritas las diez leyes (Torah) de convivencia social hebrea. Moisés descendió al cabo de cuarenta días al campamento base, siendo cuando se enfadó tanto, que me recuerda a la furia que nos descubrió la presentada en foto de satélite. Sucedió que no pudo soportar ver que sus gentes estaban adorando a un becerro de oro, con canciones y danzas, tal como era venerada la diosa Hathor en «EL Khadim de Serabit» (Sinaí meridional).

Se lee que Moisés, entonces furiosamente tiró las dos “Tablas de la Ley de Dios” al suelo, rompiéndolas, renegando de los israelitas, aunque se limit’o a matar a los culpables. (Éxodo: 32:15-16). Dado el parecido de su gran enfado, con el personaje que descubrimos grabado en el sector del Mt. Sinaí (pues parece que se adornó su cabeza con los atributos de un toro), me pregunté si ambas escenas estarían asociadas, por algún medio de forma racionalista. Cierro la aventura de Moisés, diciendo que los perdonó, regresó a su cueva y, al cabo de un periodo semejante, apareció con un doble juego de deberes en dos simbólicas nuevas Tablas, cada una con cinco símbolos. A partir de aquel día, Moisés regresó de las alturas siempre con su faz tan luminosa, que debía cubbrirsela con un velo.

Otra cosa diferente, respecto a la tan misteriosa migración, no es tanto que en el sur de la península del Sinaí sea imposible alimentar a las más dos millones de personas -que se creyó que formaban aquella masa de esclavos huidos de Egipto-, sino el hecho de que en sus crónicas nunca se mencionase la tal migración, ni tampoco constase en alguna de sus estelas. No es verosímil que en los antiguos archivos egipcios, tan escrupulosamente elaborados -y contando con fortificaciones a lo largo y ancho de su país-, no se mencionase nunca haber visto aquella ingente masa de población humana. Tampoco se registró que se hubiesen dividido, o que se hubiese tratado de varias oleadas migratorias. Tan solo existe una estela grabada que parece poder identificarlos, aunque se los citaría con otro nombre.

FOTO: EL MONASTERIO DE LA ZARZA ARDIENTE

El monasterio de Santa Caterina, donde los esclavos de los egipcios acamparon, está ubicado en el centro de un estrecho valle del Sinaí, al que se puede llegar con vehículos, porque está a tan sólo 1.500 m. de altitud. En cambio, es muy penoso subir desde el monasterio hasta la cima del Mt. Sinaí, donde hay una iglesia cristiana, y otra muy modesta más antigua. Los que consiguen llegar, deben caminar dos horas por una muy dura senda cuesta arriba, la cual en algún tramo incluye peldaños. Una paradoja del lugar, es el hecho de que lo más atractivo sea lo penoso de la subida a pie, porque arriba no hay más que una emoción que invade los corazones por lo que en la Santa Biblia quedó escrito. Para evitar los rigores del calor, los peregrinos salen de noche a fin de llegar a tiempo de disfrutar, desde la cima, una espectacular salida del sol. Debe de haber sido siempre así, porque los cimientos de habitáculos derruidos se esparcen por su alrededor, incluyendo una muy gran forma rectangular en plena pendiente.

Aquellas alturas siempre parecen haberse venerado, y todavía anualmente reciben a muchos miles de peregrinos. Yo solo las conozco en fotografía, pero me entretuve buscando formas raras, entre las cuales, pude distinguir una forma de “Orante” con sus brazos levantados, como siempre han aparecido, desde la prehistoria profunda. El que ahora yo divulgo del Mt. Sinaí, se diferencia porque tiene sus extremidades inferiores muy cortas y en forma de herradura (¿quizá arrodillado?).

La zona es privilegiada, pues el profeta Elías -que según el “Viejo Testamento” unos ángeles (alienígenas) se llevaron en un “carro de fuego”- vivía justo al lado, en una cueva con entrada rectangular. Está ubicada en la ruta más larga de la subida al Mt. Sinaí (la trasera), donde Dios se apareció en un teofanía a Moisés. Éste, a no ser que viajase al espacio, presuntamente también debió de refugiarse en aquella cueva durante las dos “cuarentenas” que vivió en sus sucesivos retiros. Elías, tuvo la iniciativa de haber dibujado el “Orante”, con lo cual pudo haber atraído a sus raptores ¿Por algún tipo de intrepidez semejante, quizá raptaron a Elias, a Enoch y a Ezequiel? Los atrajo como si fuese un efectivo reclamo.

FOTO: “ORANTES” EN TODAS PARTES Y SIEMPRE

Cuando la zarza ardiente habló a Moisés, fue el exacto momento que habría nacido el llamado “Dios de Moisés”. No obstante, lo más verosímil, sería identificarlo con el dios egipcio Seth, tal como explica en sus libros el erudito profesor Zecharia Sitchin, traductor de las escrituras cuneiformes de los antiguos mesopotámicos, impresas sobre tablillas de barro. El dios Seth, tuvo por feudo la península del Sinaí, según los textos descubiertos en el templo de Edfú (Egipto). Al escrutar varias fotos de satélite del Monte Sinaí, descubrí que Seth, considerado “Dios del Mal”, grabó sobre aquellas ásperas cumbres la imagen de su cara con dos apéndices -o atributos- sobre su cabeza.

Por su longitud, y la sofisticada técnica que utilizó el “artista” desde su nave espacial, debieron de ser un par de antenas, aunque quizá sólo fuesen orejas de asno; pues el dios Seth fue asimilado al muy astuto cuadrúpedo. Aquella potencia divina guió al “Pueblo Elegido” durante más de cuarenta años. Fue el periodo cuando más de cien mil personas vagaron por el desierto, venerando el “Arca de La Alianza”, construida de acuerdo con las medidas dictadas por Dios, al cual algunas veces Moisés, discutiendo con él, logró hacer que variase sus decisiones. De su crueldad, basté decir que condenó a Jezabel, muy en contra de la doctrina cristiana.

Está demostrado que todas las fenoménicas imágenes de siluetas de rostro precisan siempre de una determinada iluminación. Asimismo, para poder disfrutar de su visión, se exige que el observador adopte un adecuado “punto de vista”. Lo dicho vale para poder detectarlas; en cuanto a la forma que fueron realizadas, puede llegar a ser muy diferente. Mi experiencia personal me confirma que, quienes manipulan sutiles energías, pueden dibujar lo que quieran donde sea; incluso en el aire, y sin necesidad de un soporte plástico. Es así. Anticipo que son varios los “dibujos” de la Península del Sinaí que voy a divulgar. Los expertos los llaman geoglifos, los cuales, sin excepción, habrían sido “dibujados” fácilmente, desde alguna aeronave.

Para poder yo encontrar el rastro del atributo izquierdo de la dicha cabeza (derecha de la foto), como aparece muy endeble, me costó un año de mirar fotos -con lupa- alrededor de su casco, allí donde se concentraban unas antiguas minas. En algunas fotos de satélite su entorno brilla como si fuese un espejo cuando coincide en reflejar la luz del sol (Lo señalo en las fotos de situación, pues está lejos de donde se concentran los turistas). El año que lo descubrí, la red de Internet (WWW) todavía no era popularmente accesible; por lo que después, en agradecimiento, aquel sector fue mi “paseo” preferido, gracias al satélite de la NASA.

Tan pronto como pudo confirmar que era real la simetría de los dos atributos que salen de su cabeza, entendí que: si uno de ellos había quedado desdibujado, fue debido a que la arena del desierto cubrió -o erosionó- durante milenios el “cuerno/oreja/antena” haciéndolo muy difícil de distinguir. Tuvo que ser hecho con el mismo potente artilugio que cortó las elevadas cimas del monte Sinaí, como si aquellas rojizas rocas fuesen de mantequilla. Con la aparición de mi intuida simetría, por fin vi recompensados mis esfuerzos. Casi “la obligué” a aparecer, porque no había forma de encontrarla. Lo que cuenta, es que yo no me la inventé. Las fotos de la NASA están ahí para demostrarlo. Nadie puede dudar que la dicha compañía estatal, no tenga previsto divulgarlas más de lo que hace, porque sería contrario a sus estatutos fundacionales.

Los geólogos no ignoran que los antiguos egipcios muy cerca de aquella forma de cabeza con un muy extraño casco, explotaron minas de turquesas, que son unas piedras preciosas de color azul. Pero es que además, están ubicadas entre los dos largos atributos (cornamenta) y la cara en foto de satélite. Existe una inusitada acumulación de minerales, lo cual parece insólito, pero no es casualidad. Los expertos mineros del Sinaí, las atribuyen a los cataclismos que la Sagrada Biblia hizo remontar al encuentro entre Dios y Moisés. Lamento discrepar, porque tan solo existen los dichos filones en miles de kilómetros alrededor. Es por ello, que la formación de los minerales y turquesas, deben ser asociados a la creación del presentado busto, con cuernos y gesticulante. Antes de concluir este escrito sugeriré una relación muy sorprendente.

LA “ESTRELLA DE DAVID” ES LA BASE DE TODA LA CIENCIA

El busto comentado tiene anexa, a la derecha de la foto: una “Estrella de David”, de mucho mayor tamaño, formada por dos triángulos enlazados superpuestos. El principal, que llamaré “Primero”, sale del vértice coincidente con el exacto centro de su frente. Éste, si se busca bien, se entrecruza con otro triángulo invertido, para formar una estrella de seis puntas, también conocida como Estrella de David (“Sello de Salomón” cuando incluye letras), actualmente incorporada a la bandera del estado de Israel. Lo maravilloso es que haya podido ser “dibujada” sobre el muy abrupto paisaje de la península del Sinaí. Es un memorable trabajo hacer un tan extenso grabado, porque fue realizado sobre un muy duro y torturado paisaje. No se sorprendan, porque antes de concluir los presento mejores.

FOTO: EL TRIÁNGULO SEGUNDO, ES DIFÍCIL DE RESEGUIR

Obviamente, el inmenso sector Sur donde se superponen los dos triángulos entrelazados, fue efectuado también desde una nave, y se realizó “imperfecto” adrede, a fin de concluirlo con más facilidad que el “esculpido” busto del dios Seth. Hasta ahora, los hindúes no pasaron de reconocer que en el centro de nuestra frente hay un exacto punto que, yo descubrí a escala descomunal, exactamente ubicado, tanto en el rostro descubierto en la sierra de Montserrat, como en el del monte Sinaí. Es un concreto espacio físico, que en ambas orografías fueron intencionadamente resaltados, por ser desde donde se rigen las emociones del cerebro humano. Es el famoso Tercer Ojo de la frente de los hindús; para quienes las palabras Vimana y las piramidales Stupa, están estrechamente relacionadas con las míticas divinidades celestiales.

FOTO: UNA “ESTRELLA DE DAVID” LE SALE DE LA FRENTE

Quien fuese que dibujó aquel rostro, decidió ubicar el principal vértice, del primer triángulo de la “Estrella de seis puntas”, como si hubiese surgido del exacto centro de la frente del rabioso personaje. Cuando descubrí dicho primer triángulo -casi equilátero-, creí verosímil que, también en aquella ocasión, se hubiese complementado con otro “Segundo Triángulo”, para formar una“Estrella de David”. Para mí, entonces era imperioso llegar a detectarlo, debiendo reseguir las numerosas líneas rectas que la fotografía muestra en el Sur de la península del Sinaí. Hay tantas, que la erosión las confunde, evidenciando, en cierto modo, que han pasado más milenios de los que podamos imaginar.

Finalmente, el “Segundo Triángulo” apareció, tal como me sucedió al buscar la simetría de los atributos, pues también me costó mucho de llegarlo a localizar. El nuevo triángulo complementario, fue lo que me animó a presentar el misterioso diseño del Sur de la Península del Sinaí. Yo quise acabar con mis dudas, y las de todos, para siempre, demostrando su existencia real. Resumiendo: Hay que retener que el diseño básico decorando aquellas sagradas cumbres, está compuesto por un medallón, incluyendo un dibujo de busto humano, y complementado con otros dos triángulos que conforman una “Estrella de David”.

Al respecto del dicho diseño -que incluye una cruel escena, más reducida, y que comentaré unas páginas más abajo del presente informe-, conviene retener que es una suerte que todavía pueda ser visto completo y sin roturas, a pesar de ser tan amenazante la actitud del personaje central. Debo anticipar que no debió de representar ningún peligro para la Humanidad, porque de ser así, habría sido fácilmente destruido. Interesaba que fuese conocida su ferocidad y su poder, dado que después de todo, fue ostentosamente derrotado. Cuando hace más de diez años llegué a esa conclusión, reconozco mi impaciencia para darlo a conocer, como modestamente hice a través de la red WWW; lo cual evitó que me gastase el dinero en auto-editarlo, como hice con tres de mis obras anteriores.

Posteriormente, confeccioné una síntesis gráfica, en forma postal, del busto sobre el Mt. Sinaí, aunque mi descubrimiento no fue comercializado… Y reconozco que se habría quedado inédito, de no haber decidido yo incluirla en mis páginas de internet tan pronto dicha tecnología se popularizó. Quienes diseñaron a Seth rabioso, lo habían muy bien premeditado, dado que -como veremos después-, además dicha obra contiene una “carga de profundidad” dentro de sí mismo. Imagínense mi sorpresa, al encontrar que el investigador Zecharia Sitchin presentó enlazados, en su diseño de un triángulo isósceles, los tres puntos geográficos a los que me condujo mi particular investigación: El Cairo, el Sur del Sinaí y Babilonia. Así de claro lo estableció, en su defensa de las pistas de aterrizaje de los remotos Annunaki de Mesopotamia (No son los Neters de Egipto, porque tal palabra significó “leyes universales”, a modo del Yin/Yang de la filosofía china).

Dicho autor, en su libro “El 12 Planeta” presentó un dibujo de una nave espacial -tal como las hemos conocido-, que fue grabado por los antiguos egipcios, en una estela de la tumba de uno de sus gobernadores. Este propietario debió de tener buenas razones para desear hacerse grabar lo que, sin duda, debió ser su más interesante vivencia. Se representa una aeronave, con su cuerpo principal casi todo bajo tierra. En cambio, a ras de suelo, tan sólo dibujó una pequeña forma cónica. Este detalle, si para unos era un dibujo de un cohete tripulado, para otros sería solamente un habitáculo visto desde una perspectiva alejada.

Justamente por aquel entonces yo había terminado de leer las recopilaciones de traducciones de textos sumerios del dicho investigador ruso (nacionalizado estadounidense). Me impresionaron las consistentes tesis reunidas en sus libros se preguntaba: ¿Quién pudo tener necesidad de dejar plasmadas formas humanas en la geografía de nuestro planeta? Eran las mismas respuestas que yo me empeñaba en buscar, para catalogar la “humanización” de prestigiosas panorámicas terrestres.

El profesor Zecharia Sitchin mereció haber visto la imagen de la presentada foto de satélite. Todo cuanto él pudo traducir, y publicar, principalmente los escritos cuneiformes referentes al dios Seth, me ensancharon la mente. Era evidente que se estaba refiriendo al rostro que vemos enfurecido, y que permanecerá hasta el final de los tiempos. Pero, como veremos, lo estuvo mucho más de lo que parece, y por muy graves motivos. En efecto, es un busto donde se incluyó mucha más información, y se encuentra ubicada en el centro de la frente de aquella gigantesca imagen, que precisó de todas las cimas, llegando a abarcar todo el Sur de la Península del Sinaí. Se logró mediante trazos, de los cuales resultaron amplios y profundos valles, que recuerdan fiordos noruegos… aunque en lugar de agua, los del Sinaí tienen arena.

UN CÍRCULO ALREDEDOR, LE DA ASPECTO DE “MEDALLA”

Haberlo dibujado dentro de un gran círculo, como si fuese un medallón, aun le da más carácter que el distinguido ancho collar egipcio, después tan de moda. No obstante, con el collar egipcio, o pectoral, alejó la hipótesis de que su galáctico autor pudo desear emular el efecto de “El Patriarca” que había visto inicialmente, con mucha mayor extensión. Después de la intervención de los alienígenas, debajo de la barba de “El Patriarca” quedó esculpido lo que evidencia ser un terrible mensaje gráfico. Si no fuese por esto último, lo que descubrí se le podría creer: Un macabro “divertimento”…. pero no debió de serlo en absoluto.  

En realidad, existen dos formas de círculo con un diámetro semejante, una al lado de la otra. Al más cercano de la costa del Golfo de Suez, le faltan los dos extremos de su circunferencia, pues hace milenios ocupó la parte inundada de aquella costa subsidiaria del Mar Rojo. Inicialmente creí que el segundo círculo, estando “vacío” (pues se ven  símbolos como garabatos), serviría para algún tipo de comunicaciones, tipo radar.

Dicha idea la pude superar, gracias a las más vanguardistas soluciones para obtener energía barata, que experimenta la empresa multinacional ITER. Para ello, hace décadas que se construyó un subterráneo circular, que ocupa 180 hectáreas, alrededor del pueblo de Cadarache. Es el llamado Proyecto Tokamak, ubicándose en un subterráneo en el Sur de Francia, donde se sigue ensayando con un tubo que tiene 24 m. de diámetro. En su interior se confina la fusión magnética del plasma, en un kilométrico recipiente vacío (magetic confinement fusión inside a “vacuum vessel”) a fin de obtener energía limpia mediante hacer chocar electrones.

FOTO: UN SEGUNDO CÍRCULO, EN PARTE INUNDADO

El rastro del nuevo círculo, lo descubrí en otra foto de satélite de la NASA, siendo como el que envuelve el comentado busto del dios Seth. No he sabido interpretar las formas que incluye, lo cual no significa que no sean igualmente importantes. Está ubicado a su izquierda; y ambos, en la mitad Sur de la Península del Sinaí. Es decir, el busto “rabioso” fue potenciado, al haber sido colocado en el interior de un círculo, cuyo diámetro calculé que tiene una longitud de 70 km. en línea recta; o sea, que es un poco mayor que la escena que incluye. Obtuve su dimensión, comparando la distancia entre las dos poblaciones de la costa oriental de la Península del Sinaí: Taba, en la costa del vértice oriental del Golfo de Suez; y Nuweiba, más al sur, también en la costa.

Los parajes semejante al Sur de la Península del Sinaí, de tan accidentada orografía, han sido los idóneos para la aparición de la divinidad “de turno” en cualquier parte del mundo. Concretando lo que vivió el gran patriarca Moisés, se lee en el Libro del Éxodo, incluido en el “Antiguo Testamento”: Todo el Sinaí humeaba porque Yahvé había descendido sobre el monte mediante fuego, y toda la montaña retumbaba con violencia. El también llamado Monte de Moisés, tiene una altitud de 2.285 m., siendo llamado por los hebreos Gabal Al-Munagah.

A través de los siglos siempre fueron aceptados como verídicos dichos relatos bíblicos de origen hebreo, puesto que los comparten con los cristianos y con los mahometanos. Pero dejando aparte la fe religiosa (yo soy católico), la ciencia evoluciona de forma empírica, imponiéndose auto-revisiones de acuerdo con los nuevos descubrimientos. Hoy se conocen muchos escritos que hace cien años no se sabía ni que existían.

Por otra parte, se debe tomar en consideración el tremendo poder que tuvo cada una de las letras del alfabeto entre los diferentes iniciados egipcios y hebreos. A los primeros los había enseñado el dios Toth, y a los segundos Moisés. De éste voy a escribir una observación, porque fue lo que más le distinguió. Resaltaron su sabiduría (sofía), no solamente por su iniciación, sino por su búsqueda de la Verdad. Metafóricamente, ello equivale a desear fabricarse unas buenas “alas” capaces de traspasar el cuerpo físico, con garantía, cuando nos llegue la hora de traspasar a mejor vida. Afirmo que nuestros límites, o fronteras, son más de orden mental que algo físico. Podemos superarlos, según seamos estimulados por nuestra percepción externa, así como por nuestra particular capacidad de imaginación. Claro está que la honestidad y la humildad también cuentan.

FOTO: ES DIFÍCIL GRABAR ESCENAS EN EL SUR DEL SINAÍ

Como seres biológicos, las personas nos movemos en la dimensión espacial, la cual se puede confundir con la idea de Dios. Desde que el mundo existe, los cataclismos, y la erosión, han manifestado intermitentemente con gran estruendo. En la primera etapa del despertar religioso, infundían verdadero pavor, al ser entendida como la voz del dios Tonante (tronante). Así llamaron en la Antigua Grecia, al “señor de los rayos y truenos”, por no decir “Dios de todo lo creado”.

Iégor Reznikoff (1995: 541-542) puntualizó: Ciertas muestras de arte rupestre, tan sólo son explicables teniendo en cuenta la dispersión del sonido. La gente espiritual ante las sonoras manifestaciones naturales, pudo pensar que vivían un ambiente virtual, a pesar de estar creado por la reverberación acústica (vientos fuertes, rayos, etc.). Otro científico llamado  David Keating, comprobó que: Las piedras de algunas cuevas con arte rupestre, son capaces de retener y ampliar sonidos emitidos por la voz humana. Yo defendí en mi estudio sobre megalitismo, que los dólmenes eran “toros huecos”, y que sonaban al hacer fuerte viento.

Me complace que este busto, de rostro enfurecido, apareciese en un monte tan sagrado. Si el propio dios Seth (el Hermes Trismegistro de los griegos) dibujó su rostro en el Sinaí, quizá deseaba ofrecer una visión muy intimidadora cuando fuese vista desde el cielo. El dios Seth, según las crónicas escritas, estuvo muy rabioso con los partidarios del dios Horus, expresándolo con tanta rabia, que impresionará incluso a cuantos puedan ver esta foto en el futuro. La imagen de su enfurecida cara, abre tanto la boca, que parece gritar. Quizá lo que ahora, por fin, podemos contemplar, es el aspecto del dios Seth moralmente derrotado. Recuerden: “Exceso de propaganda, principio de quiebra”. Visto así, de “divino”, solo tuvo su avanzada tecnología. Se diría que es más un cornudo, que un orejudo; pero lo seguro es que fue un navegante del espacio sideral.

Por increíble que pueda parecernos, ya sería hora de que se superase la simplona explicación de que, la mítica, pelea entre Horus y Seth, supuestamente sólo fue: Un símbolo para oponer la extrema aridez del desierto, a la fertilidad del valle del Nilo. Definitivamente, habrá miles de cosas en las mitologías de civilizaciones antiguas que nos sobrepasan. No es que superen nuestros actuales conocimientos, sino que probablemente también superan la humana razón. Aprovéchense de los documentos “de peso”, que yo aporto de unos hechos reales, ya que pueden revertir en un revulsivo positivo. Para no repetirme, recordaré que los marcianos no necesitaron ningún cometa para acabar con su planeta. Reconozco que, al realizar mis estudios en solitario, mi opinión es muy subjetiva. Para colmo, sucede a veces, que debo rectificar mis investigaciones particulares (incluso las ya divulgadas).

Estamos, pues, ante una imagen de rostro, en cierto sentido rastreable, y con vocación de erigirse en un nuevo mito para el inmediato futuro de Egipto y los amantes de aquella antigua civilización. De momento, mi lentísima investigación no basta para que, como cada una de las muchas imágenes de rostros que tengo ampliadas de las cimas de montes sagrados (Montserrat, Ararat, Sinaí, Olimpus, Zimbabwe, Machu Picchu, etc.), encuentren la mentalidad que mejor lo valorará. Aunque no me refiero para la publicidad, tal como veo utilizada la foto del rostro de Seth rabioso, incluida en los folletos turísticos del Sinaí.

El profesor Zecharia Sitchin informó de quién mandaba en aquella península en tiempos remotos y también explicó el por qué. Para las tres “Religiones del Libro”, fue allí donde tuvo lugar el bíblico episodio de cuando Dios entregó a Moisés de los Diez Mandamientos. Debido a mi religión, y sobre todo por mi hallazgo, medité mucho y muy libremente, llegando a estudiar los mitos de los egipcios y sumerios antiguos.

Por otra parte, nadie ha de dudar que ésta escena ya no podrá seguir oculta, y, obviamente, cada día recibirá más apoyo científico. Son los beneficios que aporta la realidad de una fotografía. Al respecto, todavía puedo apoyarla con otras referencias poco conocidas; y no solo me refiero a Gobekli Tepe (significa: “vientre / nave / colina”), aunque debe ser tenido en cuenta.

Según descubrió Hugh Newman: La distancia desde Gobekli Tepe hasta el centro sagrado de Coricancha, en Cuzco (que significa: “ombligo/centro”), es la misma -exacta- que el diámetro ecuatorial de la tierra, que es de 7.928 millas. Las latitudes de ambos sitios tan distantes, coinciden demasiado. (Por cierto, el número 7.920 se puede expresar como 8 x 9 x 10 x 11 = 7.920 millas).

Más adelante veremos que los dos atributos sobre el casco en  la cabeza del busto de Seth, eran un par de antenas, como las que en 1.957 se descubrió en las cabezas de varios seres ingrávidos, bajo las aguas del lago Tungfing-Hu, en las montañas de Hunan, en China. Están cerca de tres pirámides subacuáticas, y cada una de ellas mide 300 m. de altura; pero lo más misterioso es que, el arqueólogo Tshi Pen-Lao, les concedió una antigüedad de 45.000 años. Otros semejantes seres ingrávidos los han descubierto tanto en Rusia, como en el desierto del Sahara.

Hace poco tiempo también leí que: Una cabeza con un par de antenas (parecida a la presentada por mí), ya fue enviada al espacio por los estadounidenses de la NASA, como un recurso científico. Salió embarcada, por primera vez, en la nave Columbia STS-28.

A pesar de que hacía décadas que yo les había enviado mi “postal” donde sinteticé lo descubierto, nunca obtuve respuesta alguna de sus administrativos ni acusaron recibo de mi informe. Los mismos científicos, posteriormente repitieron el experimento, al menos un par de veces más, según informó a sus lectores la revista MAS ALLÁ (n. 74, abril de 1995, ps. 46 y ss.) en un interesante artículo que recomiendo.

LA FORMA DEL SOL, FUE UNA “MEDIA LUNA”  EN LA CABEZA DE MOISÉS

Por estar yo convencido de que la Esfinge de Giza estuvo distinguida con una esfera (dibujada como un disco), se puede entender, por fin, el aspecto físico de Moisés, siempre antes inexplicable. La tradicional presentación de Moisés la Edad Media era dibujarlo con dos cuernos sobre su cabeza, por ser la reminiscencia de una esfera dorada que había estado situada sobre la cabeza de la gran Esfinge de Giza, que a veces se presenta elevada sobre un subterráneo iniciático.

En la persona del patriarca Moisés se recogió la idea egipcia de aquella esfera que sobre el papel se quedó en un disco. Para ser mejor adaptado, se recurrió a dibujar una luna en cuarto menguante en la parte baja de un círculo (el sol), y así, de forma recurrente, se recordó a Moisés con dos cuernos, prescindiendo del simbólico círculo completo. Se quiso representar una esfera, puesto que la profundidad de los jeroglíficos excavados profundamente en las piedras, querían evidenciar que tenían volumen. Más difícil de entender fue, hasta ahora, que el patriarca Moisés llevase dos antenas para comunicarse con «los dioses», porque hoy por fin ya sabemos que tampoco sería imposible.

El dibujo de un busto con casco provisto de «antenas» lo descubrí primero en el Monte Sinaí (es un «dibujo» físicamente indestructible, porque aparece con una dimensión inaudita), grabado en una foto de la NASA sobre un busto humano mucho mayor. Supongo que debió ser hecho hace varios milenios desde un satélite en órbita. Como aparece sobre las cimas del sur de la península del Mt. Sinaí, se debe identificar con el dios egipcio Seth, tal como explicaba en sus libros Zecharia Sitchin. A ello dediqué hace casi dos décadas un estudio detallado.

FOTOS: CUERNOS DE MOISÉS Y DE SETH, Y LAS TABLAS IDEALIZADAS

Después de investigar mediante fotos de satélite -de forma libre y entusiasta- aquella zona pude descubrir que Seth sería derrotado a pesar de haberse hecho representar muy ferozmente sobre las más ásperas cumbres de la Montaña Sagrada del Sur del Sinaí. Muchos años después detecté el diseño de la verdadera protagonista que lo venció, y lo puso debajo de la planta de sus pies.

Todo ello lo explico en la presente remodelación, donde las dos investigaciones se presentan unificadas. En esta nueva versión, analizo a la verdadera protagonista, advirtiendo que podría tratarse de lo que realmente sucedió con la Expulsión de Adán y Eva del Paraíso (Edén). Evito entrar en detalles escatológicos, por lo cual se escribe “descafeinado”, al reconocer que son meras conjeturas mías.

Aunque yo reconozca haber investigado siempre sin permiso, ni sumisión a alguna organización oficial, sé que mi obra me sobrevivirá. Lo merece, aunque solo sea por mi honestidad de la que tanta gente habrá dudado. De mis contemporáneos no puedo esperar comprensión alguna, precisamente por conocer bien como están alienados. Ello limita sus logros, más que un pie aplastando su cabeza. Modestamente, yo desarrollé la presente investigación para deleite de los «buenos entendedores», procurando escribirla de forma comprensible y apta para todas las mentalidades.

Me abstengo de abordar muy interesantes aspectos tangenciales, porque a mi edad ya escribo «contra reloj». Solo expondré sucintamente una muestra: Los dos báculos sostenidos por las efigies de los faraones (a cuyo simbolismo ya dediqué otro escrito), revelaré que además: simbolizan la dirección de los dos rayos solares opuestos cuando, en determinados día y hora, penetran en el sagrado espacio de máxima iniciación ritual. Lo descubrí al ver dichos báculos en manos de Jesucristo, según la iconografía de los primeros cristianos europeos. Para ellos, y para los más antiguos egipcios, debió de ser mucho más simbólico que el simple hecho de remarcar (como hicieron) los puntos del horizonte donde el sol solsticial parece nacer en fechas cercanas a la Navidad (SE.), y desaparece (NW.) el mes de junio, casi en la festividad de san Juan, Fiesta de la Luz, por excelencia.

Mi lenta investigación y laxa divulgación, no bastan para que mis pruebas sean conocidas por toda la sociedad. Pero creo sinceramente que si se reflexiona acerca de la mejor forma de educar, probablemente se apreciará más mi contribución. Nacerán nuevas generaciones que me comprenderán, por ser quizá más capaces de valorar la separación, que el espacio. Si tienen suerte, ellos tendrán pruebas de una ancestral realidad. La alternativa sería peor: La Tierra colapsaría, tal como sucedió en Marte;… y sin necesidad del impacto de un cometa.

Después de haber yo concluido que la Esfinge de Giza estuvo  coronada con una esfera, se puede, por fin, entender lo siempre antes inexplicable: A Moisés se le representó con un par de cuernos sobre su cabeza en la iconografía medieval, justificándolos como si fuesen dos vectores de fuerza. Yo debo suponer que la tal idea, tan sólo tendrá en común con los atributos del dios Seth: Que ambos líderes (divino y humano), a lo largo de los milenios, gobernaron la Península del Sinaí ¿Por qué dibujaron a Moisés coronado con cuernos de toro, según los tradicionales dibujos de la Edad Media? Fue una reminiscencia de la esfera ¿de oro?, que había estado situada sobre la cabeza de Esfinge de Giza, representando al dios sol (Ra). Solo el Dios único, que en Egipto veneraron sin saberlo (a parte de las manifestaciones de su poderío), habría podido sostener la balanza cuyos platos -y correspondientes sostenedores- fueron simbolizados eidéticamente por las dos mayores pirámides. De los constructores de la Gran Pirámide, yo no tengo ni idea… y creo que el famoso faraón Keops, todavía menos.

Un tan inconmensurable busto con dos largas “antenas / cuernos / orejas” me recuerda a la diosa Sin (Luna) de los sumerios, que llevó un par de cuernos en su cabeza, lo cual podría explicar el por qué se dio su nombre a la península del Sinaí. La diosa Sin debió de ser la que les habría informado (entre tantas otras cosas) del ciclo completo de la precesión de nuestro planeta, porque en la más antigua cultura mesopotámica no lo podrían haberlo calculado.

También supieron que la tierra modificaría sus condiciones climáticas con la consiguiente desaparición de especies vivas. El dilema, está en si los egipcios se lo copiaron, o bien tuvieron información directa, puesto que en los jeroglíficos se lee que el dios Horus ganó al dios cornudo Seth, quien, según los textos descubiertos en el templo de Edfú, finalmente tuvo por feudo la Península del Sinaí. Fue en ese contexto, o sea, antes de ser derrotado, que el dios Seth plasmó su amenazadora imagen sobre las muy ásperas cumbres. Rabia, sí; pero también impotencia.

Posteriormente los cuernos se recordaron como símbolo del “dios-toro”, venerado en todas las antiguas culturas a orillas del Mar Mediterráneo. De hecho, fue de las primeras divinidades de Egipto. Al respecto, transcribo a continuación del libro del investigador Jaume Clavé Cinca, buen amigo mío, la evolución de las cornamentas de los bóvidos, hasta llegar a ser un símbolo de poder: Entre los asirio-babilonios, la tiara con cuernos, fue el atributo más característico de sus divinidades. En árabe “qarn” significa lo mismo que “cuerno” (la raíz KRN cambia en QRN, y también en HRN, como “horn” en inglés). Qarn tiene además otros sentidos, “edad / ciclo” y “siglo”, lo cual provocó confusiones. Como Alejandro Magno (s. IV aC.) llevó un casco con dos cuernos, aplicándole el epíteto “Dhú-l-qarnéyn, indicaría que éste vivió dos ciclos. El dios egipcio Ammon, al cual Alejandro quiso emular, era llamado “Señor del doble cuerno” (“Libro de los Muertos”, cap. CLXV).

(…) En pocas palabras, sus dos cuernos que reflejaban un “poder superior”, fueron equivalentes al águila bicéfala de la heráldica. (…) Los cascos con cuernos se usaron entre muchos pueblos antiguos, pero nunca con más motivos que en las tribus asentadas en los alrededores de la montaña de Montserrat en Cataluña.

Esta última opinión, yo se la agradezco especialmente, porque está fundada en mi identificación de una inmensa escultura de uro, esculpido de forma natural, aparentemente desafiante, y sobre un pedestal proporcionado- en un saliente de cientos de metros de altura que existe en la montaña de Montserrat, en Cataluña.

LA ESFINGE, LOS CUERNOS DE MOISÉS, LA «BALANZA»

Transcribo a continuación, las siguientes explicaciones del libro de René Génon “Símbolos Fundamentales de la Ciencia Sagrada”: Los cuernos, en su empleo simbólico, revisten dos formas principales: la de los cuernos de carnero, que es propiamente “solar”, y la de los de toro, que, al contrario, es “lunar”, ya que recuerdan la forma de una media luna. También, acerca de esto, sería posible referirse a las respectivas correspondencias de los signos zodiacales de Aries (el Carnero) y Taurus (el Toro) (…) La palabra “cuerno” está vinculada a la raíz KRN, lo mismo que el nombre de la “corona”, que es otra expresión simbólica de las mismas ideas. En latín, “cornu” y “corona” están muy próximas entre sí (Keraunós, que designa el “rayo” tiene la misma raíz). Es demasiado evidente que la corona es la insignia del poder y la señal de una jerarquía elevada. (…) Su primera relación con los cuernos está en el hecho de que éstos también están situados en la cabeza, lo cual da bien la idea de una “sumidad”. Empero, hay algo más: la corona era primitivamente un aro ornado de puntas en forma de rayos; y los cuernos, análogamente, se consideran como figuración de los rayos luminosos. En la tradición hebrea, Kéter, la “Corona” ocupa la sumidad del árbol sefirótico. (La más alta del esquema).

Siguiendo con R. Génon: Entre los asirio-babilonios, la tiara con cuernos era un atributo característico de las divinidades. Los cuernos simbolizan también armas, vinculadas a la idea de fuerza o potencia. (…) Los rayos luminosos son adecuados como atributo de la potencia, tanto si es del rey, como de los sacerdotes. Es decir, el poder temporal o el espiritual, pues la designan como una emanación, o una delegación, de la fuente legítima (…) Además de los cuernos del cordero, también se temían los de la Bestia. Todos se citan en la Biblia, y muy en especial aún en el “Apocalipsis de San Juan”. Alejandro Magno, para aparecer como Señor de Occidente y Oriente lució un casco ornado de dos cuernos. El simbolismo tiene siempre perfecta coherencia, pues se funda esencialmente en la naturaleza misma de las cosas.

El patriarca Moisés recogió la idea egipcia de venerar una esfera, por ser la forma del sol; pero también la de la luna cuando está en la fase de “Cuarto creciente”. Por otra parte, los mucho más antiguos egipcios de la V Dinastía, olvidaron el fundamental papel del sol como sostenedor de los dos platos de una “balanza de gravedad”, los cuales, en tiempos del faraón Kefrén, simbolizaron las dos pirámides. Después de haber padecido doscientos años de hambruna (a causa de una glaciación global), los egipcios pasaron décadas cuando ya no creían casi en nada.

Posteriormente, al remover sus orígenes, olvidaron la forma esférica, limitándose a dibujar tan solo un círculo. El resultado fue, contentarse con una “luna menguante”, identificada como la parte inferior de un círculo (el sol), por lo cual, se recordó a Moisés con dos cuernos, como los de la luna, reflejos de un poder divino superior, y periódicamente la contemplaban entre las dos mayores pirámides de Giza. Varias dinastías después, sobre la cabeza de la esfinge prescindieron del simbólico círculo completo, de cuyo soporte aun queda un muy gran espacio cilíndrico excavado, pues insisto en recordar que, durante la IV Dinastía, estabilizaba una esfera. Hasta el siglo XX, sería más difícil de entender que el patriarca Moisés llevase dos antenas para comunicarse con “los dioses” porque veremos que actualmente no se ve como algo imposible.

FOTO: UNA CRUEL ESCENA EN EL CENTRO DE SU FRENTE

Me admiran los investigadores que siempre estudiaron penosamente el Monte Sinaí, con fervoroso entusiasmo, discutiendo las horas que puede caminar un rebaño, y mil detalles más, siempre buscando poder identificar la ubicación real de la Montaña Sagrada. Yo he leído con interés incluso a los investigadores del siglo XIX, pero no creo que sea la manera de investigar. No obstante, escribí mi opinión acerca de su ubicación escritas en los últimos años. Juzgue el lector si mi línea de investigación no es más interesante, y fructífera, aunque esté condicionada a deber avanzar completamente solo, en base a mis propios progresos. Sabiendo dónde buscar, finalmente amplié el punto exacto de la frente del rostro rabioso sobre las cimas del Sur del Sinaí, es decir, exactamente: El punto concreto de donde sale un vértice de la “Estrella de David”, que por cierto, parece ser una proyección mental.

Al ampliar aquella exacta zona al máximo, yo encontré insertada una cruel escena que debió de tener mucho sentido para el “artista que lo dibujó”. No puedo considerar su alto-relieve como una miniatura, porque la geografía es engañosamente grande. En concreto, yo distingo reunidas allí tres formas de rostro: El principal, que parece ajusticiar a otro, cuya cara está situada debajo del filo de su espada. Y un tercer rostro, el cual asoma por encima del arma, y parece estar horrorizado. Es todo un aviso,… para otros que pudiesen sobrevolar aquel mismo espacio. Recordaré que, siempre después, la zona Sur del Sinaí fue tenida por muy sagrada. Si no fuese el “Monte de Dios”, merecería ser candidato. Espero que no se vuelva a olvidar la existencia de la dicha escena, y tampoco el rostro donde fue confinada. Ambas forman parte intrínseca de nuestra evolución en la Tierra. También demuestra que: A pesar de que una civilización lo haya arrasado, nuestro planeta revivió. Aprendamos las lecciones que se desprenden.

El rostro de Seth, además de revelar el modo más efectivo de disuadir, nos informa de las ventajas de manipular la geometría aplicada. Dejó sobre la dura piedra una imagen gráfica de que, a través de su mente, podía proyectar rayos destructores; quizá como un poderoso laser. Lo comento, porque ciertamente, dejaron la zona -donde sus ojos parecen estar mirando-, lleno de líneas. Aquí se constata que: La fijación visual es imprescindible,… tanto como la intensidad de la voluntad del atacante. Era su método, y es muy evidente que técnicamente le funcionó.

Su error debió de ser: plasmar su odio de una forma tan visible; porque su enemigo actuó rápidamente, venciendo al desprevenido Seth. Su fallido intento “publicitario” le hizo perder una “guerra espacial”. Las tablillas sumerias informan de que: Posteriormente Seth debió refugiarse en Sudamérica y Sudáfrica, donde continuó con la extracción de minerales. En fin, es  evidente que Seth fue una “divinidad mala”, y su dibujo, hecho sobre una muy extensa zona -como si fuese sobre la pizarra encerada de un colegio-, al plasmarlo con tan evidente rabia, constituyó una seria amenaza de ejecutar su gran poder arrasador, lo cual sus enemigos no se le podían permitir.  

HAY MUCHO MAS “ARTE DE ALTURA” EN EGIPTO

La diosa negra Isis del Antiguo Egipto, fue simbólicamente asociada a la diosa Hathor, que significa “Casa de Horus” (o sea, el “útero de Isis”). Como “Dama de las Turquesas”, de la Península del Sinaí, Hathor -que la presentaban con grandes orejas de vaca-, llevó sobre su cabeza una cornamenta y una esfera solar. Posteriormente, Isis tuvo un nuevo aspecto con el pequeño Horus (dios-hijo) sentado en sus rodillas. Si esto ya puede parecer ser muy antiguo, pronto veremos que tan solamente acabamos de comenzar.

La fe y las creencias, no son vías idóneas para adquirir conocimientos. Los pocos que se crean libres del lastre supersticioso, que todos arrastramos después de milenios de evolución, no pueden creerse más afortunados psicológicamente, pues a nuestras neuronas les conviene más reflexionar ante una ventana que ante un espejo. En cualquier caso, es lícito buscar explicaciones alternativas, en base a la propia experiencia, siempre que sea posible. Los antiguos egipcios nunca se atrevieron a traicionar la fe de sus progenitores, y de ahí que venerasen figuras humanas con cabezas de animales diversos, por creer que su magia les permitía asimilar su poderío.

Supieron que el carácter de cada difunto (Ka) permanecía depositado en el soporte plástico que lo representaba. El Ka consideraban que continuaba estando vivo, y gozaba de una naturaleza superior a la momia de su tumba. En realidad, era la tumba del Ka (no de la momia), y sobrevivía gracias a haberle proporcionado alimentos comestibles, a modo de ofrendas de despedida. Vieron el Ka del familiar traspasado, como un “alma-ave” (Con los años, los griegos de las colonias del delta del Nilo la llamaron Arpía, y los griegos continentales Sirena).

En un dibujo del “Retablo del Escorpión” encontrado en Gebel Tjauti por el egiptólogo John Darnell, de la Universidad de Yale, descubrieron que se remonta al período proto-dinástico, o sea, que es anterior a la “Paleta de Narmer”. Dado que el escorpión y el halcón (símbolo de la realeza), aparecen juntos, Darnell concluyó que: El primero en llevar el título de Horus, no fue Narmer, sino otro rey anterior al cual bautizó “Horus Escorpión”. Lo comento, porque fue descubierto cuando ya no parecía posible retroceder más en la historia de la antigüedad de los egipcios. En un grabado de los sellos allí descubiertos, hay una figura femenina desnuda, sentada en el suelo, mostrando su vulva abierta ostentosamente. Es la Diosa-Madre primigenia, pero lo que más me llama la atención, es comprobar cómo degeneraron las modas de los más antiguos dioses y gobernantes de Egipto.

 FOTO: LA RUPESTRE “DIOSA DE LA FECUNDIDAD” SERÍA “RECIENTE”

Compárese con la imagen coronada de una verdadera gran dama, cuya efigie está configurada –toda ella- por la costa del Golfo de Suez. Con gran prestancia, la dicha forma de gran dama (que ha estado allí milenios esperando ser descubierta), extiende su brazo izquierdo, como indicando el sector Sur del Sinaí donde estaban los dos medallones de Seth. No me cabe duda de que ella lo derrotó, y presento fotos donde se ve, ya sin cuernos y aterrorizado, mientras su cabeza es aplastada con el pie de la providencial Dama, tan elegante como estupenda. Lo curioso del caso, no es que se haya venerado una divinidad femenina durante cincuenta siglos antes del Dios Padre. A mí me asombra el hecho de que, desde que nacimos, en todo el mundo la hayamos podido contemplar, igual de hierática, porque ella es parecida a “las Gigantas” coronadas que, en cada pueblo, desfilan hechas de cartón-piedra. Lo viví en centro de Cataluña, pero hay comparsas semejantes desfilando en casi todos los continentes. Es decir, la diosa Madre triunfa todavía,… y no solo en los templos, pues en las fiestas mayores de cada pueblo Ella nunca fue olvidada.

La aparición del relieve geológico de una tan hierática figura femenina coronada, también resultó ser muy providencial en la costa oriental del Mar Rojo. Es como si el conjunto de encargados del proyecto hubiesen previsto demostrar a la posteridad, gracias a su técnica tan avanzada, que su personaje no tiene los “pies de barro”. Lo afirmo, dado que desde la planta del pie, hasta su rodilla (marcada con una forma anular) se acumulan una gran cantidad de minas de diversos minerales y metales…incluido el oro. En mapas antiguos consta que, además, otras cuatro minas de oro se alinean de sur a norte, regularmente distanciadas, como indicando por donde está la pierna oculta debajo de su falda. ¡Resaltaron el poder de sus piernas!

Entiendo que, mostrándose ella tan claramente vencedora del mal, deseaba proclamar un mensaje de esperanza para el mundo. La “Dama del Nilo” pesar de ser muy anterior a la impúdica mujer abierta de piernas –dibujo rupestre-  ya no puede aparecérsenos más sofisticada. Obsérvese el tipo de moño (o “extensión”) que le cae por detrás, o sea, desde la parte alta de su peinado. Quizá sea un adorno lo que lleva colgado, y tenga relación con el piramidión -llamado “Ben-Ben”- de la antigua capital mística de Heliópolis, hoy en la zona del aeropuerto de El Cairo, puesto que se aparece justo en aquella zona.

La “Dama del Nilo” tiene todas las posibilidades de ser la efigie de la mujer menos terrenal que hayamos contemplado en una foto. Está erguida, relajada, y, a juzgar por su gracioso perfil, era muy guapa. No obstante lo dicho, en esa ocasión su agradable aspecto físico es muy engañoso, porque en su brazo izquierdo lleva una coraza cuadrada y abombada, la cual incluye un artilugio central, que sobresale y decora su centro. Más parece ser un arma de ataque que de defensa. La «Madre del Mundo» va doblemente armada, ya que sostiene una espada en su mano izquierda ¿0 quizá sea una obra especular?

Dicha foto hace largo tiempo que la amplié a tamaño poster y la he meditado mucho. Hay que saber dónde se debe buscar, y ahora tenemos la posibilidad de dar un paso más en la historia de Egipto (cherchez la femme). Si la Dama fuese la “Diosa-Madre” verdadera, a mí ya me parecería bien. Para identificar una tan inmensa imagen femenina -de rostro graciosamente bello, y con un prominente busto-, hay que reconocer que hubo intención de hacer patente que era más que una reina, al vestirla tan elegantemente. No parece ser una diosa, porque se distinguen perfectamente los adornos que rodean lo más alto de su corona. Aunque seamos incapaces de entenderlo, no estuvo inspirada en una corona egipcia, ni tampoco mesopotámica, y menos con la típica corona ducal de nuestra Edad Media, aunque lo parezca. Quizá el lago aislado que se ubica sobre su corona tenga relación con el aura de su alma pura.

Apoyándome en este último aspecto, a continuación me complace abrir una vía de investigación teológica, porque puedo apoyarla con hechos históricos tan sorprendentes como verídicos. Observo que el poder de esa “Dama guerrera” emana de la abombada coraza que sostiene con su brazo derecho. Es curioso el borde de la misma, que está jalonado de cuadrados supuestamente decorativos. Lo más difícil de justificar de todo su diseño es su parte central, puesto que aparece abovedada, para conseguir lo cual, el cauce del río Nilo allí marca una simétrica curvatura.

Hasta aquí podría parecer todo normal, aunque no es lo más adecuado para un escudo ni para el cauce de aquel río. Lo que resulta muy maravilloso, es que la dicha elevación del terreno se corresponda con la colina Tell El-Amarna, que fue donde el faraón Akhenatón decidió -muy instintivamente- construir su nueva capital, deseando alejarse de los templos dedicados a falsas divinidades. Por ello, posteriormente su nombre fue borrado de la lista oficial de faraones de Egipto.

Akhenatón era un verdadero visionario, y cuando contempló aquel extraño paisaje montañoso, sintonizó con la “fuente del poder” universal que lo había creado. Él vio salir el sol entre dos zonas elevadas cuando estaba en el lugar que se corresponde con el centro exacto de un artilugio diseñado por mentalidades de otro mundo. Aquel escudo de combate a cualquier persona normal, a la vez le parecerá ser un arma poderosa, porque lo sujeta con su brazo derecho.

Es un hecho bien demostrado que el monoteísmo religioso fue inventado exactamente allí por aquel sensitivo faraón, quien, por su don natural, supo captar la idea de la existencia de un “Dios único”, la cual sigue siendo dominante en los países del mundo Occidental. Yo puedo entender el poder de la guerrera “Dama del Nilo” que descubro, quizá porque la Virgen patrona de la ciudad de Solsona (Lérida-España) -donde nací y me crié- luce el mismo tipo de corona.

Pido disculpas al lector, pues con esa última observación me anticipé a lo que comentaré más abajo. Para concluir la presentación de la imagen de mi Patrona, diré, para quien esté interesado, que le dediqué dos investigaciones para desvelar su simbolismo, su procedencia, y los avatares de su traslado; puesto que la imagen se esculpió en el Sur de Francia (1.163). La identificación de la “fuente de poder” es definitiva para seguir el hilo de los acontecimientos, tanto en Solsona como en el Tell El-Amarna de Egipto.

La extensísima imagen de la Reina del Nilo (casi tres veces más larga que la Península del Sinaí), habría sido realizada gracias a utilizar unas “herramientas”, que bien habrían servido para excavar completamente toda la zona que actualmente ocupa el Golfo de Suez. Es por ello que, creo que acabó expulsando a Seth del Sinaí (el del rostro rabioso, según vimos por la escena de horror incluida). La dama guerrera luce un extraño moño, al cual ya me referí, omitiendo que fue realizado en secciones “escalonadas”, o sea, formando terrazas.

Observándolo en la misma orilla del Nilo, no debieron ser tales, pero la técnica del dibujo me recuerda a la forma de los dos atributos de Seth, puesto que aparecen también sobre una pendiente formando peldaños regulares. La “Dama del Nilo” -que me gusta llamar “guerrera”-, insisto en recordar que fue “dibujada” mirando al Oriente, exactamente al Sinaí, en la costa opuesta. Allí donde empecé comentando que –en foto de satélite NASA- había dibujados dos grandes círculos. Uno completo, y el otro más al oeste, que perdió una parte de su trazado por inundarlo las aguas del Golfo de Suez, cuando, probablemente, éste aún no existía.

Desde su corona, hasta los dedos que sobresalen por debajo de su escudo cuadrado, el “equipo de diseñadores alienígenas” adoptó el mismo sinuoso trazado del cauce del río Nilo. Todavía los geólogos tendrán mucho que investigar en la mitad inferior de la “Dama del Nilo”, pues a mí, ni me corresponde hacerlo (yo me limito a entreabrir temas), ni dispongo de medios. Tan solo aviso de enigmas; como que: Debajo del busto de la imagen femenina sobre la geografía de Egipto, se incluye una forma anular (yo le llamo “Onutoro”), que simboliza mucho más que una medalla. Aparenta sobre montar el moño del cabello de una forma antropomorfa, asociable a alguna raza negroide. Afortunadamente, existe otra foto tomada en diferente ángulo, que desvelará mucho, como se verá más abajo.

FOTO: DIFERENTES PERSPECTIVAS DE SU MITAD SUPERIOR

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¿QUIÉN DOTÓ DE GENIALIDAD A LOS PRIMEROS EGIPCIOS?

Después de los interesantes grabados rupestres del desierto de Tasili, hay un salto grande de la humanidad en aquella zona, que al irse extendiendo hacia el Mar Rojo, inexplicablemente aparece cada vez técnicamente más avanzada a todo lo conocido, incluyendo muchos conocimientos científicos de nuestro siglo XXI. Sus orígenes son un misterio, porque falta aun descubrir la gran mayoría de vestigios. Así lo escribió el egiptólogo Gastón Maspero, en 1.990: “La historia del Antiguo Egipto no está más que arañada; no sabemos apenas nada”; y es que la prehistoria de Egipto, es la “hermana pobre” de la egiptología.

Sentados los preliminares, a partir de aquí voy a ofrecer mí prometida “Segunda Versión”. Mi labor será sintetizada, y en relación con unos hechos presuntamente reales, que nos llegaron vía Mesopotamia, los cuales todavía hoy nos resultan increíbles. Aquellas divinidades dieron pie a otras del antiguo Egipto, como el temible Seth, el dios del caos, de la oscuridad, y por extensión, de la noche. Con el paso de los siglos fue llamado “Señor de la Luz” (Lucifer), al cual más tarde se rebautizó Satán, que conocemos como el demonio.

La victoria sobre el temible Seth -siempre presuntamente- debió de ser comandada por la descubierta “Reina guerrera” dibujada en la costa occidental del Canal de Suez. Aparenta ser angelical, pues su bello perfil inspira bondad. Es una “Ángela”, a cuyos servidores se refiere la Santa Biblia al explicar la derrota de los ángeles malos por otros que eran buenos. El dibujo de la real fémina a la que me refiero, puede demostrar que hubo una guerra espacial, mucho mejor que las miniaturas de aviones de madera y de oro, hallados en Saqqara y en Ecuador, ya que, al ser reconstruidos en tamaño normal, ambos volaron por tener forma aerodinámica.

Para tratar de identificar a la “Reina del Nilo”, habrá que seguir investigando a través de otras fuentes. Una vía sería por ejemplo: Recordar que el más antiguo dios de la península del Sinaí fue llamado Sopd, quien con el tiempo se acabó identificando con el egipcio dios Seth. Sopd, fue también el pre hebraico nombre de Jehová, el cual habría evolucionando hasta transformarse en Yahvé. Hay una explicación, y Zecharía Sitchin la pudo argumentar en base lo que quedó escrito en textos cuneiformes sumerios referentes al divino “lío de familia”,  por unir Sopd (Yahu) a la diosa Hathor, la “Reina del Sinaí”. Allí era llamada “Dama de las Turquesas” (por las minas de dichas piedras preciosas que explotaban comercialmente), la cual, repito: Acabó unida a la antigua divinidad Yahu. Del mismo modo, se explicó que al “Jah” masculino, se añadió a “Havah” femenino -que fue el nombre pre hebraico de Eva- para dar sentido de plenitud al nombre final de Yahvé, cuyo tetragrama es YHWH (La conflictiva Lilit, fue una mujer a parte).

FOTO: PERFIL FEMENINO VISTO DESDE DIFERENTES ÁNGULOS

Podrá dudarse de que lo que hasta ahora he escrito, sea una efectiva forma de viajar a través del tiempo, pero ya no se podrá seguir ignorando la intervención alienígena en el mundo. Sus artífices debieron de ser los que mi amigo (el antes citado investigador Jaume Clavé), hace ya muchas décadas asombraba a cuantos le escuchábamos en la ciudad de Solsona (Cataluña, en el NE. de España), pues también en sus escritos atribuyó, con insistencia, los accidentes geográficos a unos inimaginables gigantes. Se refería a unos seres reales cuyas obras, él decía reconocer que habían alterado el paisaje del entorno donde ambos nacimos, hasta mostrársenos tal como hoy lo vemos.

Lo cuento, porque el éxito de haber descubierto la “Reina del Nilo”, en gran medida se debe a que mi amigo nació en una casa de campo, ante cuya entrada principal permanecen apiladas muchas piedras, grandes como auto-caravanas, que en realidad son erosionados guijarros de río, también llamados cantos rodados, transportados caprichosamente por algún glaciar. No son únicos, porque a lo lejos se divisa otra gran piedra solitaria, igual de grande, al borde de un campo de cultivo. Durante milenios fueron obras atribuidas a los gigantes, sin posible discusión, y en tal creencia mi amigo, cuando se hizo mayor siguió buscando sobre la geografía manipulaciones semejantes, contagiándome su afición.

Los gigantes que J. Clavé intuyó, después se han confirmado por el hallazgo de sus muchos esqueletos en todas partes del mundo, lo que le daría la razón. La diferencia está, en que lo que yo presento aquí son obras de arte figurativo a escala inconcebible, al igual que su tecnología. Tanto es así, que ni mi amigo se las habría podido imaginar, a pesar de sus innatas facultades. Creo que lo que descubrí dibujado sobre el suelo del antiguo Egipto, supera su genuino “don”,… tan sorprendente, que en mi juventud me costaban de entender sus explicaciones, a pesar de que él solo se limitó a un nivel regional. En este sentido, creo haber superado a mi “maestro, por cierto, un lingüista nato.

Me disculpo por detenerme en cuestiones tangenciales, y paso a defender –sin que lo necesite– la desmesurada realidad y la elaborada intencionalidad de esa imagen antediluviana a gran escala. Especulación, sería que yo afirmase que, un tan gigantesco dibujo dirigido a la Humanidad, fuese comparable a la marca en la piel que todos llevamos en el brazo, gracias a la cual estamos inmunizados contra una enfermedad mortal.

LA REINA DEL NILO TIENE TANTAS ARISTAS COMO MILENIOS

Para seguir explorando sus derivadas, estudiemos mejor la espacial efigie de una Reina guerrera, dibujada configurando toda la extensión oriental de la tierra de Egipto, o sea, entre el río Nilo y El Golfo de Suez. Recopilando, a partir de ahora tenemos, en la península del Sinaí una sorprendente imagen de rostro furioso, con cuernos o antenas. En la otra costa occidental del Golfo de Suez, está el muy extenso diseño de una elegante Reina coronada, igual de inesperada. Ella, es la verdadera protagonista de una trama bélica, que me hace recordar la Columna de Trajano en la Roma imperial, cuando se resalta continuamente su protagonismo en cada sucesiva escena espiral.

Pero en lo que se refiere a la Reina armada descubierta, yo me resisto a creer que su agresividad fuese gratuita. Las leyes de la naturaleza nos protegen, y ella las debió de respetar, así como la alternancia cíclica que la rige. Tuvo el mismo sentido de la belleza que nosotros, por lo que no cabe hablar de dioses horribles. Aunque los representaron, le fueron posteriores. Si  después en Egipto se empeñases en venerarlos con forma de animales (llegando a momificarlos a miles), sería porque se veneraba el poder de sus facultades, al creerlas manifestaciones del dios único.

FOTO: LA REINA DEL NILO CORONADA Y ARMADA

LA MEZCLA DE CULTURAS Y EL SINCRETISMO RELIGIOSO

Los arqueólogos documentaron la presencia de las inscripciones proto-sinaíticas, entre 1.900-1.800 aC. en “EL Hol”, exactamente en el lecho de un río seco, en el desierto al oeste de Tebas, hoy llamada Luxor. A pesar de la distancia, deben asociarse a las inscripciones halladas en las minas excavadas por los egipcios cerca de ”El Khadim de Serabit”, tanto dentro como fuera. Son inscripciones votivas del templo egipcio dedicado a la diosa Hathor (“Vaca del cielo”), patrona de los mineros. De allí extraían cobre, evitando viajar setecientos kilómetros lejos. La diosa Hathor era considerada “el cielo que cada amanecer engendraría un nuevo sol”.

Otras inscripciones semejantes fueron encontradas en campamentos egipcios relativamente lejos de las minas del sur del Sinaí, revelando que los hombres de origen asiático asimilaron sus divinidades con aquellas de los egipcios. Para su antigua mentalidad, la cotidiana puesta del sol fue imaginada como: Un toro que copuló con su madre, la “Vaca del cielo”, y al dejarla embarazada, aseguró su renacimiento, como el sol de cada amanecer. Es curioso que sus creencias en los efectos de la momificación la compartiesen con los antiguos pueblos del actual Chile. Es un buen argumento para defender que, por estar Chile y Egipto geográficamente tan alejados, compartieron su afán de querer imitar un “renacimiento”. Por cierto, el renacimiento postmortem, actualmente ya se estudia científicamente.

VESTIGIOS DENTRO DE LA GIGANTESCA IMAGEN DE LA REINA ARMADA

La escrupulosa observación de su diseño aportará muchas sorpresas en el futuro, cuando ya no queden dudas de su veracidad. Yo aun puedo ayudar resaltando en una foto: la perfección del ángulo en la parte del codo de su brazo izquierdo. Es una figura intencionada, sin ninguna duda, por mucho que se retrase su reconocimiento oficial. Además, en la zona correspondiente a su mano, al extremo del mismo brazo, esta avalada por las numerosas islas que todavía se concentran en lo que fueros su presuntos dedos, dado que en esta parte de nuestro cuerpo hay una gran cantidad de huesecitos. Además, en algunas fotos de satélite, incluso se distingue bien un rastro lineal de puntos (islas) que se corresponden con la espada que sujetaba con su mano.

FOTO: EL CODO DE SU BRAZO ARMADO, MARCA UN ÁNGULO

También encontré en la WWW, esta otra foto de satélite, con la cual alguien quiso estudiar algo que yo ignoro, si bien para mi investigación valoré que me ofreciese un relieve muy acusado del terreno, y desde otra perspectiva. Un investigador no debe descuidar estudiarlo todo desde cuantos puntos de vista mejor. Hay que ser optimista,… y pensar en grande.

FOTO:  UNA “ESTRELLA DE DAVID” PERFECTA. ES EL “SELLO” DE SU AUTOR

En el centro de la foto original remarco en rojo en mi ampliación de una estrella de seis puntas. La definición es lamentable (como siempre sucede al trabajar sin apenas recursos), pero creo que se verá sin problemas. Es el perfecto diseño de una gran Estrella de David (fotografía central, arriba), la cual yo he ampliado y la encierro en un círculo, con un cartel identificador encima. El símbolo de la Estrella de David (es el más sabio, y fundamental para explicar, incluso, la tan inverosímil atracción entre soles y planetas), es la “guinda” del relieve mostrando sobre el pecho de la Reina armada. Es un distintivo que, históricamente,  corresponde a la mitológica Palas Atenea, la diosa de la sabiduría, entre los antiguos clásicos de la cultura greco-romana. Con tan sublime símbolo, queda demostrado que el ángulo de enfoque de diferentes fotos aumentará nuestros conocimientos acerca de la intencionalidad artística  del dicho relieve alienígena.

Solo hay que reflexionar sobre los dibujos de los antiguos mesopotámicos. Por si lo aprovecha alguien, dicha estrella tiene puntos, o esferas, a todo su alrededor. No creo que sean cúpulas, aunque sus grandes dimensiones permiten suponer que en su interior caben varias grandes ciudades. La zona debe de ubicarse cerca el monasterio donde san Antonio “el Ermitaño” puso de moda el aislamiento religioso en comunidades.

LA DIVINIDAD VOLABA, Y LO EVIDENCIARON CON UN ASIENTO

Una fuerte curvatura, en semicírculo, del cauce del Nilo, rompe la línea del río en la zona del extraordinariamente importante templo de la ciudad de Tebas. Al diseñar una imagen femenina perfecta, la parte baja de su espalda pudieron haberla trazado recta, no obstante, en su lugar diseñaron un exagerado saliente, el cual inicialmente a mi me pareció querer representar la funda de alguna arma, cualquiera que llevase. Actualmente, después de meditarlo mejor, deduzco que la explicación debe ser muy simple. Los egiptólogos saben que el trono del dios Pta (que fue anterior incluso a Ra) estaba decorado con alas pintadas de diversas formas.

Su finalidad fue la misma en todas partes del mundo. La divinidad volaba. Hay astronautas que excepcionalmente pudieron fotografiar unos entes voladores en el espacio exterior de su nave, antes de que desapareciesen todos instantáneamente. Quien fuese el artista que diseñó la kilométrica silueta descubierta por mi sobre Egipto, tenía su propia norma, y la manera de manifestar que su Reina guerrera podía volar, fue incluyendo un muy práctico saliente en la zona de los glúteos de la esbelta, pero muy terrible, gran Reina armada. Al lector que le gusten las ideas sencillas, seguro que lo sabrá interpretar. Es una cuestión pedagógica, que no debería discutirse científicamente,… al menos desde comienzos del siglo XIX.

         FOTO: EL ASIENTO-SOPORTE, Y LA PUNTA DE SU ZAPATO

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La ampliación de esta foto, en parte está dedicada a presentar el gran meandro que marca un exagerado saliente. En la foto de la parte derecha invierto el mismo presunto  “asiento” al que me refería, para revelar que quizá sea una pareidolia que ofrece una forma de rostro (la obtuve dando la vuelta a la foto). Es la curvatura del grandioso meandro semicircular, la más exagerada en el cauce de un río con semejante caudal. Coincide con la ubicación de la gran capital, que siempre fue Tebas para casi todos los faraones.

LA MITAD INFERIOR DEL DIBUJO DE LA REINA DEL NILO

La forma de un gracioso pie, en vista de satélite, penetra insólitamente en las aguas de la costa-  casi lineal- del Mar Rojo, que allí es casi equidistante de las ciudades de Medina y de Siena, esta última, más conocida por el pantano que, en Asuán, regula las riadas anuales del Nilo. Al norte de la ciudad de Berenice los dedos del pie, o la punta de zapato, penetran en el mar, rompiendo la línea recta de la costa. En el interior del círculo que parece pisar, ya comenté que el amarillento suelo corresponde a que allí se explotan minas de estaño y cobre, éste último muy necesario, porque la alternativa era extraerlo de la península del Sinaí. En la zona del pie aplastando una cabeza, de nuevo la providencia detectó una mina de oro en Kanas, entre el río Nilo y la costa del Mar Rojo.

Al buscar el final de su túnica, pude ver sobresalir de aquella costa tan lineal (recorrida por una carretera rectísima) una forma de pie, cuya punta de zapato aparece bien perfilada. Se introduce muy adentro del mar, alterando ostensiblemente la línea costera occidental del Mar Rojo. Del otro pie solo se distingue el talón, pues el resto queda oculto por su larga túnica, El pie visible pisa una forma esférica, aunque parezca circular ¿Supuestamente simbolizando el planeta Tierra? Pues, quizá no. El objetivo fue aterrorizar una cabeza de grandes ojos y boca muy abierta.

LAS GUERRAS NUCLEARES DE TIEMPOS REMOTOS

Con la secuencia de las siguientes fotos, explicaré cómo llegué a descubrir que dentro del círculo, en su parte cercana al pie: se esconde un personaje que parece gritar, protegiéndose la cabeza con sus manos. El diseño es triangular, y el gesto muy parecido al icónico cuadro de arte moderno “El Grito”, de Edvart Munch 1.893, siendo ahora su inspiración la que avala todo lo anteriormente descubierto, como si fuese la matemática “Prueba del Nueve”. En los libros Ramayana y Mahabarata se explica que: Brahama entregó a Rama un arma atómica, con cuyo disparo sobre el desierto lo dejó vitrificado allí donde impactó.

FOTO: SE INCLUYEN DOS CÍRCULOS REVELADORES MUY DIFERENTES

En 1.947, en el valle del Éufrates (sur de Irak), allí donde las tradiciones ubican el Jardín del Edén, se desenterró una capa de vidrio verde fundido, como el existente en el suelo de White Sand (Nuevo México), después de que las primeras explosiones nucleares en tiempos modernos porque se fundieron arena y piedra. Unos semejantes efectos nucleares habrían tenido lugar en tiempos prehistóricos, dejando el mismo tipo de vestigios en áreas del desierto vitrificadas: “(…) los arqueólogos descubridores de tales hallazgos opinaron que ninguna de estas catástrofes fue causada por volcanes, o provocados por humanos”.

La lucha entre el Bien y el Mal es eterna y universal. Sin parar nunca, se desarrolla a todos los niveles físicos, tanto del macro como el microcosmos. El empírico ejemplo de luchas cósmicas (que yo he elegido por su proximidad geográfica con el escenario de mi investigación), se ha detectado en muchas otras partes del mundo. Dentro de cada persona también suceden muy graves conflictos a nivel celular, etc., en los cuales casi siempre finalmente triunfa el Bien, por su positivismo. Pero esa es solo la parte física del conflicto. Un poder tan inmenso como el Bien supremo (Dios), debió prevenir dejar también testimonio sutil de su victoria a nivel de la mente humana, en beneficio de las personas de buena voluntad. Son los grandes creyentes y los buscadores de la Verdad, que ocasionalmente aparecen juntos en las manifestaciones religiosas pacíficas. A ellos se les concedió la intuitiva capacidad de crear símbolos capaces de ayudarles, proporcionándoles equilibrio durante sus tribulaciones. Con los siglos, se inspiraron para construir imágenes que sintetizasen la victoria del Bien, generalmente remitiéndose a la idea del amor maternal, pero testimoniando su superioridad frente al Mal, poniendo monstruos debajo de sus pies. A continuación, daré testimonio de cómo actúan dichas fuerzas providenciales, porque fui capaz de descubrirlas en una de las imágenes que en nuestras iglesias católicas, aquellas que presentan Vírgenes madres que tienen a su divino Hijo sentado en sus rodillas. De entre ellas, tienen especial simbolismo las que son de color negro, de las cuales todavía son conocidas en el mundo más de cuatrocientas, porque (como saben bien los agricultores) la vida nace en la oscuridad.

Encima del armario de mi dormitorio tengo la copia reducida de la escultura de una “Virgen Negra”, patrona de la ciudad de Solsona. Es la llamada “Mare-de-Deu-del-Claustre” (1.263 d.C.), a cuyos pies puse una vela esférica apagada, símbolo de mi devoción. En la puerta del dicho armario, justo debajo de ella, colgué el poster de Egipto en foto de satélite NASA. Cierto día, reflexioné que: Si la “Madre del Mundo” de la foto, no llevase armas, podría ser confundida con un jugador de futbol. Instintivamente, decidí escrutar -con lupa- diversas fotos de aquella esfera bajo sus pies.

Esperaba descubrir los monstruos que, toda mi vida había visto bajo los pies de la bella imagen románica de color ennegrecido, de cuya cofradía yo soy miembro. Tuve fe en que el simbolismo se repitiese… y así fue, revelándome que: el simbolismo de aplastar el Mal con el pie, podría tener casi dos decenas de miles de años atrás. Lo especulo, porque dos tribus africanas -miles de kilómetros alejadas- parecen haber sabido siempre que los dioses celestiales (para unos Nomo, y para otros Nomoli) procedían del planeta “Sirio B”, el cual ni tan solo es visible a simple vista. Pero no solo los “dogones” recogieron dicha antigüedad, sino también las tablillas de Mesopotamia, donde ya se cita a una divinidad llamada Dogón´.

FOTO: BUSQUÉ MONSTRUOS BAJO LOS PIES DE LA “REINA ARMADA”

Hemos visto como la “Reina del Nilo” ha ido creciendo ante nuestros ojos, aunque hacía décadas que la habíamos tenido delante, sin nunca descubrirla. Ella, y sus circunstancias, son la prueba de lo remoto que debe de ser el tal “dibujo sobre aquella geografía”. Creo que por sus ajustadas proporciones, con justicia merece tener el record de la obra de mayores dimensiones (casi 1.500 km.) de toda la historia del arte universal. La “Reina del Nilo” no puede aparecerse con un aspecto más humano, para conmoción de quienes creyeron que ya todo está bien estudiado. Con su aparición habrá miles de documentales y libros que quedarán, cuando menos, obsoletos. Yo, en TV, hace tiempo que veo documentales, cuyos comentarios no puedo evitar que me provoquen vergüenza ajena.

UN MUY HORRORIZADO ROSTRO HUMANO ¿CONFINADO?

Debajo del pie de la “Dama del Nilo”, al observarla con diferente luz y ángulo, afloran nuevos enigmas. No me refiero tan solo a una -o varias- formas de rostros desesperados. Incluyo una foto del más identificable, que no solo grita, si no que, presa del pánico, también se lleva las dos manos a su cabeza. Al escrutar dicha imagen desde diferentes perspectivas, tiene una nariz como la de Pinocho.

El extremo perimetral sur del que yo puedo llamar “círculo del horror”, lo limita el Trópico de Cáncer (Ketef, en la costa). Lejos del litoral, se concentran varias minas de oro casi alineadas con el borde del círculo. Más al sur, solo hay desierto puro y duro, no obstante fue muy transitado cuando los egipcios decidieron reconquistar Nubia, y también durante la XVIII Dinastía. Hoy lo ocupan las tribus Blemis, en la frontera con Sudán (paralelo 23º – meridiano 34º). Desde Onib parte una carretera en dirección NW., con destino a Tebas, siendo en mitad de su recorrido donde están las minas, es decir, cerca de la frontera.  Son unos entornos muy misteriosos ¿Quizá con minas de oro formando círculo? En un antiguo mapa, observé otras cuatro minas de oro, espaciadas en vertical de sur a norte, indicando lo que sería su pierna debajo de la túnica.

Ampliando la superficie circular, vemos que en la parte más clara se explota minas. Resaltan allí los dos túneles abiertos, quizá para que pasen trenes, o alguna carretera. Han de ser obras de nuestro tiempo. Fijándonos bien, al final de la barba ya anticipé que se descubre una esfera (o bola) muy grande y de un color inquietante, la cual, al ser visitada sobre el terreno, deberá aportará más luz a todo el conjunto de este enigma. He señalado con dos interrogantes sobre la foto ampliada de este sector geográfico (abajo derecha), porque me intriga el color de lo que debe de la dicha  esfera perfecta, pero con unas dimensiones comparables a una gran capital de nuestro mundo actual ¿Volverá a suceder que con tanta actividad industrial tan solo nos quedarán fotos?

         LOS “NETERU” DIBUJARON LA DIOSA QUE VINO DEL CIELO

La erosión del viento es un eficiente cincelador de la naturaleza, así como lo son también los volcanes, las mareas y hasta las rocas ígneas –tanto intrusivas como efusivas– sabemos bien que interfieren para moldear la superficie de nuestro planeta. La Tierra sufre sus consecuencias, como cualquier otro ser vivo en constante transformación, pero se nos olvida que tiene una conciencia que sintoniza con la nuestra, y se hace notar más en el curso de la gestación femenina. Además de verlo como un cuerpo planetario, nuestro mundo es “un ser viviente” cuya mente y cuerpo maltratamos. Lo escribo para dilucidar si quienes esculpieron la imagen de una “Reina Guerrera” supieron que le hacían realmente daño. Presuntamente, debieron de justificarlo como un daño colateral, preventivo de un daño mucho peor, del cual aún no sabemos nada.

Los antiguos egipcios escribieron, cuando sus dioses celestiales regresaron al cielo: “Oh rey, tú NO te has ido muerto, (sino que) te has ido vivo”. Este es un testimonio que, a mi modo de ver, es capaz de explicar la existencia de tantos cenotafios -cada uno pesa cientos de toneladas-. Éstos no tienen ni rastro de momias dentro del gran cajón de granito, Están todos completamente vacíos y sepultados en el Serapheum. Se presentan alineados y ”pulidos a espejo” por su interior. Insisto: “… Te has ido vivo”. En el famoso “Libro de los Muertos” (que en realidad es un Libro de la Vida) se describió una barca solar alada, la cual les servía para “viajar hasta los orígenes”.

De las muchas técnicas del Antiguo Egipcio que se siguen escapando a la ciencia del siglo XXI, opino que son desconcertantes. No puedo evitar preguntarme si los alienígenas ya dominaban el “Elemento 115” para sus viajes. Pero el misterio está presente en sus artes, medicinas, etc. Lo que ala gente le resulta más chocante son sus más de cien pirámides descubiertas solo en Egipto, aunque habrán otras tantas todavía cubiertas por las arenas del desierto. En Asuán todavía yace un obelisco de 41,5 m. de longitud, que pesa entre 1.200 y 1.500 toneladas, siendo increíble que pensasen moverlo. En fin, ya existían pruebas ajenas a mi descubrimiento que avalaban la idea de que existió una intervención alienígena, pues los conocimientos de los sacerdotes del Antiguo Egipto fueron tanto más exactos, según nuestros científicos hacen nuevos descubrimientos en aquella privilegiada tierra.

Por ejemplo, ya se ha demostrado que los más antiguos momificadores aplicaron la radiactividad. Ésta también se consigue polarizar justo en el centro de determinadas pirámides, desde donde creyeron que vivía el dios Ra, y desde allí viajaba al cielo. La idea les era familiar. Reconocieron haber divinizado al famoso constructor de la pirámide escalonada de Saqqara, llamado Imhotep, por haber sido el “Mayor de los Videntes”. Sus numerosas grandes cualidades creyeron que le “caían del cielo”, pues se interpretaron como revelaciones divinas. Construyó dicha pirámide encima de un pozo cuadrado, enorme y muy profundo, lo cual me hace recordar las instalaciones subterráneas desde donde se lanzan misiles intercontinentales.

FOTO: LA CREACIÓN DEL MUNDO FUE ATRIBUIDA A NUT… ¿O FUE INANNA / ASHERA?

Existe un sarcófago del Museo Metropolitano de Nueva York que está decorado con la diosa Nut desnuda, vista de frente y con los brazos levantados en vertical. Entre sus muslos, a la altura de su sexo, sostiene -o engendra- una esfera que para muchos representa el sol, pero no brilla. La comento porque cada día estamos mejor preparados para interpretar las pistas que nos dejaron los egipcios referentes a la creación del mundo. Las ideas se arremolinan en mi mente, afectando a la creación del río Nilo, que con sus 6.500 km. de longitud, es el más largo del mundo, aunque Egipto solo lo aproveche 1.500 km.. Fue el responsable del “milagro” de que aquel desierto fuese habitable. Quedó escrito que: cuando Egipto sufrió una diluvio –que se supuso una inundación- fue salvado por una divinidad llegada del cielo que literalmente “elevó” el llamado Monte Primigenio por encima del nivel de las aguas. Por la foto de satélite, mostrando las elevaciones para configurar su imagen, a mí ahora ya me cuesta menos de creer.

Desde aquel inolvidable acontecimiento, Egipto fue llamado “Tierra Elevada”, siéndolo realmente por unos ancestrales dioses, llamados Neterw, o Neters, los míticos creadores del “milagro del desierto” atribuido al río Nilo. La verdad es que debieron crearlo de forma artificial, y tal vez sea el único que no sería “arquitecto de la naturaleza”. Incluso la forma de su delta en forma de abanico, parece querer ser un complemento para resaltar la realeza de la fémina por fin descubierta. Compárese su diseño con los desestructurados deltas fluviales del resto de ríos del mundo.

El perfil de un curso fluvial en cada época de la historia guarda relación con el nivel que tenga el mar donde desemboca. Hace muchos miles de años el mar Mediterráneo se había secado, quedando con muy poca agua, siendo cuando el cauce del río Nilo excavó su nivel más bajo, formando un cañón estrecho que luego quedó kilómetros profundo. Tenía descomunales medidas y paredes escarpadas. Cuando el Mediterráneo volvió a recuperar su nivel, el Nilo perdió energía rellenando el cañón con sedimentos. Las cosas cambian siempre… y en todos los aspectos.

LA «VENCEDORA DEL MAL» EN EL MUNDO (TUVO MUCHOS NOMBRES)

Ella fue la protagonista de un guión, cuya trama es fácil de adivinar: El Mal, un personaje con «antenas / cuernos / orejas» que dominaba el sur de la península de El Sinaí, fue vencido por la Reina del Nilo, que se presenta pisando con su pie una cabeza horrorizada, ya desprovista de sus atributos.

Aquí debo hacer una importante observación. Quizá se trate de una metáfora, pues el horrorizado personaje quizá pudo estar confinado. La existencia de muy enigmáticas esferas de procedencia extraterrestre, nos evidencian que pueden ser existir unas “jaulas” capaces de activarse automáticamente. Es decir que el enjaulado se podría lamentar por efecto de emanaciones dolorosas. Pero hay que ir todavía más lejos, y no limitarnos a exponer efectos tangibles de supuestos castigos. En el fondo, la motivación de una inteligencia superior es universal, y ha de estar enfocada a implantar valores espirituales donde no los hay. Ello será lo que hará evolucionar las mentes para mejor auto-inspeccionarse a fin de llegar a ser mejores personas.

LOS ARTISTAS CLÁSICOS GRECO-ROMANOS LA RECORDARON

La portentosa intuición de Athanasius Kircher, autor de «Oedipus Aegyptiacus» le permitió hacer un dibujo de la diosa Isis, o Isidis «de los diez mil nombres» (entre ellos: Señora de la Tierra el Aire y el Mar). La presentó a tamaño gigante, y tocando música con un sistro en su mano, sobre la geografía de Egipto,… que la gigantesca imagen parece querer recorrer con sus pies. En el dicho gravado de Isis, constan parte de las advocaciones con que fue después venerada, así como el autor resaltó sus portentosos poderes sobre el Mal. (En la siguiente foto, del siglo XVII, es la tercera imagen de la derecha).

Para valorar mejor la capacidad de síntesis de la que fueron capaces los artistas alienígenas, compararé la utilidad de la descubierta Reina coronada, y armada (antaño intuitivamente llamada “Madre del Mundo”) al simbolismo del cuadro de Andrea Mantegna, titulado “El Triunfo de la Virtud sobre el Vicio”. El pintor se inspiró en la bella escena protagonizada por Palas Atenea, diosa griega de la sabiduría y de la guerra. Aparece por la izquierda de la escena, ampulosamente vestida y armada con lanza y escudo redondo. Su actitud no deja dudas, porque los vicios, simbolizados por una multitud, al verla salen corriendo.

Aquel privilegiado jardín celestial, se supone que antiguamente había sido residencia de la Virtud, que en dicho cuadro aparece cautiva en el extremo izquierdo convertida en árbol. Puedo entender que en Egipto la “Madre del Mundo” (porque los Neteru elevaron Egipto del fondo de las aguas) quiso expresar la misma idea, aunque no se debe descartar que pudiesen referirse a otras bajezas más íntimas. Por cierto, si traspasamos el río Jordán afloran nuevos perfiles, que si yo los puedo ver, es por gustarme estudiar geografía mediante asociación de ideas.

FOTO: LA DIOSA DE LA SABIDURÍA EN EL MUNDO ANTIGUO

He visto numerosas estatuas del mundo clásico que presentan diosas elegantes, e incluso coronadas, que, ricamente vestidas y en posición hierática, tan solo difieren con la gigantesca de Egipto, en las armas que dichas efigies sostienen. Por ejemplo, me remito a la diosa Cibeles, la “Madre-Tierra” de la Antigüedad que tienen en el Museo de Venecia. Para demostrar su gran poder incluyeron un león a su lado, por ser un símbolo de triunfo. En su brazo derecho lleva una lanza recostada sobre su hombro; mientras que en su brazo izquierdo levanta una forma circular, que se puede asociar a un escudo, aunque no lo debe de ser. En la Cibeles de Venecia no se quiso simbolizar el mundo, porque se ignoraba entones que era esférico. Quizá tenga el mismo simbolismo del que vemos en la nueva “Reina del Nilo”, aunque lo sostenga en un brazo diferente.

Me recuerda la bíblica escena de la Expulsión del Edén; el idílico Paraíso, aunque quizá debió de suceder tal como se lo representó, abarcando más de mil kilómetros de extensión geográfica. Los redactores del “Antiguo Testamento”, de la Santa Biblia, no tuvieron otro modo de hacerse entender más que como ingenuamente fue divulgado. Ahora, solo cabe esperar que otra persona consiga aportar un poco más de «Luz». Egipto fue un país con suerte en sus inicios, pero perdió con el paso de los siglos.

A pesar de que todos los países han ambicionado sus tesoros, su debilidad social hizo posible el desinterés de sus élites cuando el país fue anexionado al Imperio otomano. En aquel tiempo, los cónsules de Alemania e Inglaterra parecían competir en cual de los dos era capaz de excavar oficialmente más yacimientos arqueológicos, a fin de poder llevarse los tesoros descubiertos a sus respectivos países. Los dos citados, llegaron a tener legalmente tres colecciones diferentes cada uno, con miles de figuritas de excepcional calidad. El tráfico de obras de arte del Antiguo Egipto, si por una parte fue el mejor medio publicitario para atraer turismo, por la otra fue un verdadero expolio, dado que los mandatarios europeos pudieron crear muchos museos egipcios, algunos tan importantes como los que vemos en Berlín y Turín.

         EL GUAPO PERFIL DE ROSTRO QUE HUYE ¿PUDO SER NOÉ?

Hubo muchos diluvios, y hasta fueron diversos los Noé que en tiempos remotos salvaron todo tipo de animales en varios continentes. El principal diluvio que se presenta en la Santa Biblia, pudo haber sido como si actualmente se diese el caso de fracasar el “Proyecto Génesis”. No es nada nuevo desear repoblar mundos salvajes con seres inteligentes, a fin de crear  “contenedores” para depositar en ellos un alma espiritual. Es el plan cósmico de cuantas potencias alienígenas deben gobernar los planetas más cercanos de nuestro universo. Para conseguir dichos fines, la ayuda de los animales nunca se habría desestimado, porque las manifestaciones de algunas de sus facultades ayudan a la gente a superarse.

El guapo perfil que claramente escapó huyendo del Sinaí, en dirección al sol naciente, me recuerda la celeridad con que se apartaría del escenario de la gran inundación el joven elegido para una tan importante misión. Puso “los pies en polvorosa”, como demuestran las insólitas líneas rectas que irradian a partir de su cabeza, llegando hasta el río Jordán. Por lo que sabemos, su carrera terminó en el Monte Ararat. Se le dibujaron sus cabellos “al vuelo” para expresar la urgencia del encargo, como demuestra muy gráficamente la siguiente fotografía. Lo más difícil de asimilar, para mí, es contemplar el rostro de un Noé tanjoven. Por otra parte, los textos antiguos ya advertían que no era una persona de este mundo.

FOTO:  NOÉ NO DEBE SER EXCLUIDO DE LA TRAMA DESCUBIERTA

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Cualquiera que haya leído hasta aquí, se preguntará qué trasfondo pudo haber inspirado el ignoto espacio perimetral, incluyendo una horrorizada cabeza aplastada por un pie. Yo he sido el primero de tratar de averiguarlo, y al informar ahorraré a muchos esforzarse. Debe ser casual, pero dicha zona montañosa entre el Alto Egipto y el N. del Sudán, me sorprendió que apareciese en la misma longitud que la ciudad de Medina. En el sur de la esfera está en línea con la santa ciudad de La Meca, en la costa oriental. Allí es donde el islamismo venera un meteorito de piedra negra, el cual, según afirman: absorbe el color al contactar con los pecados de los verdaderos creyentes. Ello sería muy providencial.  

El mayor enigma, no es que la entidad maligna, o “Ángel Caído”, acabase siendo derrotada por una bellísima y poderosa Reina guerrera. Si se tiene en cuenta lo escrito en el “Libro de la Revelación” –que es el “Apocalipsis de San Juan”-, se llega al meollo del conflicto: Se desencadenó una, porque los dioses no estaban de acuerdo en conceder tanto conocimiento a los humanos. Dado que se trató de una guerra entre seres de otra dimensión, presuntamente, el “Ángel Caído”, no aceptó que aquellas nuevas almas se sintiesen demasiado unidas al dios bueno. (de todo ello ya me ocupé en mi investigación: “De las Coronas con Cuernos a las Pirámides” 2.018).

A partir de comprobar gran poder alienígena ancestral, demostrado sobre una tan vasta como artística creación iniciática mediante rayos atómicos, removiendo tanto terreno… y desde una nave, a mi ya no me parece tan inverosímil la teoría de la “Luna hueca”, la cual defiende que nuestro satélite habría sido intencionadamente transportado hasta una órbita circular, y a una distancia suficiente para que, durante un eclipse, cubriese exactamente el disco solar. Realmente es inmensa la importancia que ejerce nuestra Luna para el óptimo equilibrio del planeta Tierra, pues sin su existencia sería inestable, por no decir inhabitable.                                 

UNA MUY ESPECIAL DIOSA DE EGIPTO… Y DE MESOPOTAMIA

A continuación me transcribo a mi mismo de mi investigación “De las Coronas con Cuernos a Las Pirámides”. Aunque la diosa Inanna ya fuese mencionada en el quinto milenio, fue en la fase Uruk IV cuando se la veneró en el templo de un zigurat decorado con imágenes y pinturas de toros. Los relatos sobre Inanna en Uruk se remontan al año 3.850 aC. cuando era diosa de la vegetación y la recolección. También lo fue de la ciencia, de la escritura y de los números, pero en las épocas casita y neobabilónica se traspasó dicha responsabilidad al dios Nabu. Inanna habría sido una feroz y muy hermosa mujer fatal, viuda de Dumuzi (el creador del “Árbol de la Vida”), y a pesar de todo, ella hizo méritos para ser divinizada, inspirando en todas partes un sinfín de relatos. Quizá en un futuro se descubra que Inanna fue algún precursor engendro de tipo trans-humano lo que le pudo haber sido injertado genéticamente.

Inanna fue una divinidad muy conflictiva, debido a su carácter bipolar. Aunque representó las fuerzas vitales, y estaba deseosa de proteger a sus devotos, también era una mujer tan celosa que podía vengarse incluso de las naciones. Inanna/Ishtar logró con engaños que el dios En-ki le revelara los mayores secretos de su poder universal. Eran unas muy numerosas “Tablas del Destino” (“Me”), lo cual representaba conceder a Inanna una muy gran autoridad. Cuando En-ki quiso detenerla por haberse llevado su “Tabla disponible” (¿como una Tablet? de donde procedía su poder), ella ya había huido a Uruk. Fue inútil perseguirla con “terribles armas”, pues había salido volando en su “Barco del Cielo”, de ahí quizá nació su fama de “voladora”.

En Sumer cada ciudad tenía su propia divinidad cuyos designios eran interpretados por los sacerdotes. Eridu era la población más antigua, pues había sido fundada por Oanes, una viril divinidad marina a la cual erigieron un templo en puerto. Allí el dios ofrecía a sus devotos muchos pescados.

Inanna, portadora de los robados “Me”, fue la diosa de la ciudad de Uruk, en el Golfo Pérsico más antiguo, siendo la segunda en importancia, protagonizando el bíblico pasaje del Árbol del Edén. Ella sigue siendo estudiada por los investigadores del enigma sumerio porque la diosa celeste, de múltiples nombres, está detrás de la cultura del “hacha doble”, y las hachas de leñadores, para los propósitos rituales de la tierra, sin olvidar que fue llamada “diosa de la Luna Nueva”; de ahí la forma de “media luna” en el ancla de algunos barcos específicos para la pesca, a los cuales en Cataluña -donde yo vivo- se les sigue llamando “Bous”, que son toros castrados. Dicha forma tiene mucho simbolismo.

Los poemas siguientes escritos en cuneiformes son de cuando rey Isin-Dagan –un semi dios- se casó con Inanna (2.250 aC.):

“(…) Ella dirigió su deseo hacia el gran abajo. Mi amante salió del cielo, izquierda la tierra… Al mundo terrenal ella camina abajo (…) dispuesta a ser una norma contra el diabólico (…) Ella rinde un juicio cruel, destruye el mal. (…) Presta a ser una amante, Ella mira amablemente los ojos y le da su bendición (al elegido). Mi señora (Inanna) encendía dulces maravillas en medio del cielo (…) Esto sucedió un siglo después del gran Sargón. La diosa apareció con armadura como si fuese “el dragón del cielo”: Ella abrazó a su marido querido. Inanna santamente lo abraza. El trono en el gran santuario se hace glorioso como la luz del día. Rey-como el Sol-dios– (…). Felicidad y abundancia a él (Probablemente se refería a Pta, de quien Ra fue su delegado).

En efecto, Inanna / Ishtar, de simple mujer pasó a ser la “diosa del amor y de la guerra” en otros países occidentales, siendo el primero Palestina, y después Líbano, Siria, y Anatolia. Fue Astarté para los cananeos y los hebreos, siendo llamada Eshdar entre los asirios, babilonios y los hititas. Tuvo más nombres, como Ashtoreth, Asherah, Anat, Innin y Ninni. En la mitología romana, Inanna fue conocida como Venus; así como también se la llamó Hathor en Egipto. Más adelante, aún fue modelo para las dos diosas griegas Palas Atenas y Afrodita.

Yo prefiero referirme a ella como Inanna, que fue su nombre entre elamitas y acadios, entre quienes mereció el sobrenombre de “diosa de la guerra”, por su ferocidad y descaro. Un himno dedicado a Ishtar elogiaba su valentía en la guerra, definiéndola como “Diosa de temibles poderes divinos vestida de terror”. Pero muchos perdieron la vida confiando en ella. Fue el caso de la Isthar de Erbil (la ciudad más antigua del mundo que sigue habitada, en el Turkestán irakí), cuyos fieles murieron por orden del rey asirio Salmanasar III, al cual se habían opuesto por envalentonarse confiando en su diosa. 

OTRAS CURIOSIDADES GEOLÓGICAS EN LA ZONA DEL MONTE SINAÍ

Regresaré a la montaña del Sinaí para divulgar mis otros hallazgos en la zona, también inéditos. Al exponer mis pesquisas procuraré no repetir lo que en el Antiguo Testamento consta escrito por estar implicado Moisés. Primero me referiré a una gran forma de mano abierta, que está excavada en la ladera de la montaña “Safsáfa”, la cual, está unida al Monte Sinaí, pero con una altitud menor. Mis dos fotos con el diseño de una imagen de mano humana, revelan que se la excavó en el mayor de dos rectángulos (Tablas) que juntos la enmarcan. Su simbolismo corresponde a la protectora mano de Asherah, una divinidad de los antiguos los hebreos relacionada con el dios del Edén.

En los libros gnosticos Asherah era la diosa de la fertilidad. Sus cinco dedos abiertos indican un saludo afable, siendo visible desde toda la vasta planicie donde, durante el Éxodo hebreo, acamparon miles de los esclavos de los egipcios. Ellos lo entendieron como el “acto de bendecir” de los ritos judíos, pues está asociada con su celebración del Cordero Pascual (eulogia, en griego significa eucaristía, y berakah en arameo), según recuerdan: en memoria del ángel que los salvó, lo cual el pontífice Benedicto XVI interpretó así: Dios es más fuerte que el faraón y liberó Israel con su mano.

En la segunda cúspide más elevada de la montaña de Santa Caterina también existen símbolos inéditos. En la foto, amplio su piramidal cima (donde existe un pequeño templo), porque en buena parte de su ladera meridional se distingue gravada una grandiosa forma de cuadrado, que en su interior aún contiene otro de menor. Supongo que ambos tendrán mucho mayor impacto visual cuando sean resaltados por las sombras; pero incluso sin ellas, se ven bien desde muy lejos.

FOTO: LA “MANO ESCULPIDA” SOBRE LA LADERA DEL SINAÍ

Una última consideración al respecto de la descomunal imagen de mano: Si la esculpieron sobre sus idealizadas “Tablas de La Ley”, entonces los israelitas ya estarían de regreso del Monte Sinaí, allí donde tradicionalmente se cree que las recibieron de Yahvé en persona. El Éxodo bíblico ha dejado muchas dudas de dónde estuvo la verdadera Montaña de Moisés. Durante los más de cuarenta años que los hebreos fueron de una parte a otra del Sur de la Península del Sinaí, quizá se dividieron en varios grupos, de forma que se asentarían durante décadas, en explanadas dominadas por diferentes cimas. Posteriormente, es lógico creer que cada una tuviese mucho renombre, por haber sido visitadas por el tan contradictorio “Dios del Antiguo Testamento”… al cual insisto en recordar, que el Moisés a veces le forzó a modificar su divino criterio. Pero sobre todo quiero recordar la exhortación final que consta en el bíblico libro “Levítico” porque consta escrito que Dios hizo amenazas terribles, las cuales son tan impropias para la mentalidad actual, que yo evito citarlas aquí.

A continuación me referiré a otras formas raras, que muestro en las dos fotos siguientes: Ampliando la de la izquierda, distingo una cabeza, con muy largas orejas. La otra fotografía nocturna de la NASA, parece ser el cráter de un volcán, para mi es una forma anular universalmente útil, que bautizé Onutoro, cuando a la dicha forma circular le dediqué un libro. Por cierto, a la izquierda, y a la misma altura de la Península, aparece el único cráter ovalado que conozco, y lleva el nombre de “Ramón”, el mío. Aparece como una gran depresión cuyos laterales a veces miden 300 m. de altura… y me cuesta asociarlo a un volcán. Sé que me estoy apartando de las curiosidades de la zona, pero es que todo lo caminó Moisés, de quien también se ignoran algunas facetas de su personalidad, hasta el punto de llegar a dudar de su existencia. En el libro: “Los Hechos de los Apóstoles” (7:22), se lee: Fue enseñado (“epaideuthi”) en toda la sabiduría de los egipcios, y era poderoso en sus palabras y en sus obras. Esto mismo parece ser lo que atestiguó el cronista Filón de Alejandría en el libro que dedicó al patriarca Moisés.

El historiador judío Flavio Josefo, que vivió en el siglo I, en sus obra “Antigüedades Judías”, recogió varias leyendas del “Pueblo Elegido”, asegurando que Moisés, a sus cuarenta y ocho años, vivió durante algún tiempo en Etiopía. Lo estudió Tessa Rajakensuobra “Moses in Etiopy: Legend and Literature” (“Journal of JwishStudies”; ”Oxford Centre for Postgraduate Hebrew Studies”; vol. 29; Octubre de 1.978). Según el libro bíblico “Números” (12:1), Moisés no sólo se habría casado con la hija de Jetro, que habitaba cerca del monte Sinaí, sino que, décadas antes, ya habría estado casado con una mujer cusita. Es decir, había tenido por esposa a una etíope de Cus, una población que estaba ubicada a orillas del río Nilo, en su lejano sector sur.

OTROS LUGARES QUE PUDIERON SER EL “MONTE DE MOISÉS”

En lo referente a los asentamientos de los esclavizados hebreos durante su más famoso Éxodo, remito a los lectores interesados al libro “Números” (Versículo 33) del Viejo Testamento. Además de los dos montes Sinaí de los edomitas, todavía se recuerdan dos: el Jabel Baggin, y otro llamado Enttowa -cerca de Kadesh Barnea-, están el monte Har Karkom, el mismo que defendió Emmanuel Anati. Los últimos criterios la sitúan en el N.E. de la península, pero fue en la costa oriental del Sinaí donde Ron Wyatt recuperó vestigios arqueológicos sumergidos entre las costas de Egipto y Arabia. Las multitudes de esclavos de Egipto que guió Moisés, a pesar de ser octogenario y tartamudo, llevaron con ellos sus rebaños durante los cuarenta años atravesaron la península del Sinaí de parte a parte, por diversos itinerarios.

FOTO. LA SITUACION DE LAS MINAS BRILLA POR REFLEJAR EL SOL

UNA TÉCNICA QUE ME RECUERDA UNOS DISEÑOS DE CYDONIA (EN MARTE)

Además de la gran estrella dibujada anexa al rostro rabioso de Seth, avisaré de que en nuestro planeta, existe al menos otro dibujo de una estrella, aunque sólo presenta cinco puntas, lo cual es símbolo de la vida orgánica, no la espiritual. Tan sólo es visible desde el cielo, pues es de muy grandes dimensiones, y se encuentra en el suelo de la llanura de Nazca, en Perú. También recordaré los complicadísimos diseños que anualmente aparecen en cuestión de segundos sobre campos de cereales sin destruirlos. Aunque los colecciono, no me interesan tanto, simplemente porque me parece bien tal como están siendo estudiados por otros con mayor competencia. Tan sólo recordar lo que escribí hace tiempo: Todos estos dibujos de origen extraterrestre, deben ser estudiados procurando encontrar en cada uno la idea de volumen, porque cuando no se trata de burdas falsificaciones, todos la deben parecer objetos tridimensionales, aunque no sepamos descubrir como los dibujan.

Gracias al “Rostro de Cydonia” (Cydonia Face) en el planeta Marte, encontré motivos para justificar el increíble “dibujo” de rostro rabioso descubierto en la península del Sinaí. Traté de recomponer en el Planeta Rojo el trazado de varios diseños de Estrellas de David, que son las que tienen seis puntas. Se encuentran las tres reunidas justo en la enigmática zona del famoso Rostro, aunque sus líneas estén tan desdibujadas, que no es extraño que nunca nadie las haya visto antes. Si yo solo hubiese descubierto una sola estrella, quizá habría dudado de mi hallazgo, pero me convencí al encontrar los trazos de otra “segunda estrella”. Todavía pude corroborar mi descubrimiento, pues encontré una tercera, y los erosionados lados de la última, solo difieren de las demás, en que son curvos. Todas las diseñaron para estar concentradas en la zona de Cydonia. (Vean vestigios de las dichas estrellas, repetidas, en el planeta Marte).

FOTO: YO INTUYO SU RELACIÓN CON LAS “ESTRELLAS” DE CYDONIA

Incluso los más complicados laberintos pueden llegar a ser fáciles si son observados desde un privilegiado punto de vista. Para mí lo es siempre el procurarme tener, de básica referencia, el diseño de la Estrella de David. Como si fuese la “Estrella del Pesebre”, se podría decir a los planetólogos, que, para poder descubrirla en Marte y en el Sinaí, a ellos les faltó humildad. Se exige… como la del buceador que se sumerge confiando emerger de las aguas con alguna perla. Su orgullo les presenta algo simple, como si fuese engañoso. Debo reconocer que yo evite entorpecer mi ritmo por atender a ideas prestadas, y debido a ello lo que hago me resulta incluso fácil.

Desde que comencé a investigar, y hasta hoy, advierto que siempre he estado dando vueltas a unas similares ideas. Como estudioso de la orden monástico-militar del Temple de Jerusalén, ya me encontré que las numerosas cabezas (preferentemente de color verde) con que decoraron sus templos, solían llevar cuernos, y en algún capitel las presentan a modo de orejas puntiagudas. Las alas de los ángeles sustituyeron, simbólicamente, a los dichos vectores de poder. Otra observación más: Cualquier tipo de cornamenta -especialmente de los bóvidos de mayor envergadura-, antiguamente evocó una clara idea de fuerza y poder; pero ello también es dual, pues, cuando se aplica al poder regenerador de la Tierra-Madre, lógicamente se traduce en ideas de abundancia y fecundidad.

Mi colección de los perfiles de rostro que ofrecen ciertos horizontes montañosos -como  Montserrat, Ararat, Sinaí, Olimpo, Zimbabue, Machu Picchu, y que a veces también se aparecen en fotos de satélite-, pretende renovar la elevación de la escala humana a la divina (en las alturas), de una forma que no consiguieron ni las estupas budistas, ni las muy diversas pirámides del mundo antiguo, cuyas descomunales proporciones nos evidencian: No interesan tanto sus anhelos, como la técnica empleada para el despegue de sus naves. Las montañas -aunque no compriman las superficies-, al menos son mucho mayores, consiguiendo satisfacernos de una forma que va más allá de los fundamentalismos religiosos e ideas evolucionistas.

Empezando por mí mismo, después de tenerlas como objetivo, disfruté de una superior idea de la divinidad, pues dejé de verla encerrada dentro de un arca, tal como me fue presentada. No es que yo pretenda incrementar la compleja realidad de nuestro mundo cotidiano, pues, observando mi propia evolución, hoy soy mucho más capaz de admirar la belleza de las cosas sencillas, las mismas que debieron sentar las bases del primer arte reconocible… Que no es el que presento aquí, sino el que cautiva a los niños que crecen en una casa de campo cualquiera. 

FOTO: LA ESCENA DE TERROR ESTÁ A SALVO DE LOS TURISTAS

Quiero premiar el interés demostrado por los lectores recordándoles algo que escribí al inicio, y que hasta divulger mi investigación, todavía nadie habría visitado. La subida al tradicional Monte de Moisés, tan penosa aunque sea nocturna, no es el concreto centro de la frente del rabioso dios Seth. Ésta se ubica unos kilómetros lejos (NW.), y quizá no exista ningún camino de acceso. Por mi tenacidad en estudiar fotos de satélite de los alrededores de la zona descubierta, me interesó el vecino monte Serbal, pues tiene forma conpletamente ovalada, y además parece estar pegado por su bode meridional a otra zona casi rectangular de diferente color. Gracias a los escritos en forma de diario del monje del monasterio catalán de Santa María de Montserrat, fray Bonaventura Ubach(quien en siglo XIX realizó tres excursiones en el sur del Sinaí, véase http://youtu.be/0OIze51g1SM), al monte Serbal yo lo comparo a lo que sería visitar el cercano lugar de la ya comentada cruel escena.

En uno de sus tres viajes, Ubach subió durante cuatro horas hasta El Medawa, una de las más elevadas de las cimas del Monte Serbal, y a través de su relato ahora podemos experimentar, cómodamente, sus emociones al ascender dificultosamente para extasiarse con bellísimas panorámicas. Al común de los mortales que quieran subir al centro de la frente del dios Seth, les pido abstenerse de pisar el nuevo polo de atracción artístico alienígena. Sería lo deseable, pues temo ver todo aquel sector completamente destruido después de mi altruista divulgación.

Ello ya sucedió después de haber yo descubierto la imagen de un rostro humano que las sombras de la tarde hacían aparecer en el suelo muy cerca de la Esfinge de Giza. Lamento mucho que actualmente ya no quede ni rastro de aquella forma de rostro juvenil, producto de un “Fenómeno nuevo” realmente prometedor. Es por mi temor a que aquella desgracia se repita, que yo dudé antes de presentar la gigantesca Dama del Nilo, pero ya la he disfrutado demasiado tiempo en solitario. Olvídense de ir, puesto que gracias a los satélites todos podemos sacar fotos… dado que están al alcance de cualquier teléfono celular móbil.

EPILOGO

Dudé de la conveniencia de incluir el siguiente capítulo, pero finalmente decido que puede ser de mucha utilidad en un tema tan trascendental. Después de todo, se trata de aceptar que siempre hemos estado ante obras alienígenas sin llegar a reconocerlas. No me refiero a mi aportación particular, sino a las de tantos que sabían de las posibilidades de muchas geografías sospechosas de haber sido alteradas, tal como ya comenté que me demostró mi amigo J. Clavé, siendo ambos muy jóvenes.

Ahora ya se están reconociendo formas muy insólitas en lugares específicos de todos los continentes. El científico Charles Darwin, después de navegar hasta las islas Galápagos, en el océano Pacífico, publicó sus conclusiones titulándolas “El Origen de las Especies” (1.859), defendiendo los mecanismos de la llamada Selección Natural. La realidad es que son dos cosas muy diferentes, pues la selección no explica la evolución cerebral en los homínidos, como genéticamente demostraron los neontólogos. Ellos tiene más que decir que los paleontólogos acerca de la macro evolución.

Hasta la abolición de la censura, las obras de Charles Darwin no se pudieron publicar en España precisamente porque él había tenido el coraje de liberar a los científicos de la pesada losa teológica que impedía que el pensamiento filosofal aflorase libremente. Después del famoso naturalista todo cuanto se había escrito sobre La Creación pudo ser superado. Ciertamente Darwin también erró, como dije desde el título de su monumental obra y hasta su conclusión final: (…) el hombre sabe al fin que está solo en la inmensidad indiferente del universo, donde ha emergido por azar (…). Pero hoy ya se reconoce que sucedió justamente todo lo contrario,… y de nuevo se confirmó que los cerebros de los homínidos evolucionaron súbitamente.

EL INICIO DEL FIN A MUY LARGOS DEBATES… DE PALOS DE CIEGO

En África, en 1.959 se realizaron descubrimientos acerca de la evolución mental de los homínidos durante los dos primeros millones de años, demostrándose que no fue un crecimiento lineal, sino de convivencia entre especies del género Homo. El resultado fue, que los neandertales no son nuestros ancestros. Por otra parte, algunas especies se convirtieron en otras, así como también sucedió que otras sufrieron modificaciones espontáneas. Obviamente entre los científicos persisten muchos interrogantes ya que, en realidad, no habría podido ayudarles ni habiendo dispuesto de un esquema evolutivo completo de cuantos homínidos habitaron nuestro querido planeta Tierra. El aspecto físico de los varios relieves de personajes representados (unos gritando y otros enfadados), tanto en el sur de Egipto como en el Sur de la península del Sinaí, no tienen aspecto de ser homínidos.

Entre los genetistas sigue el debate sobre el origen de nuestra capacidad mental y nuestros sentimientos humanos, pues los científicos no logran consensuar una explicación. En 1.994 Yves Coppens publicó su hipótesis sobre los primeros homínidos bípedos (Homo Erectus) descubierto en las orillas del lago Tarkana (antes Rodolfo) en la zona Este del Àfrica central. Cerca de la misma zona también se descubrió en el llamado Homo Ergaster, que tiene más de un millón y medio de años. El estudio de algunos fósiles que encontró Yves Coppens rondaba los cuatro millones de años. Publicó sus resultados en la prestigiosa revista “Nature” (1987), basándose en los análisis de ADN mitocondrial. Concluyó: Nuestra especie surgió de África hace unos doscientos mil años.

A mi investigación le interesa la información acerca de la importancia de la considerada “Cuna de la Humanidad”, por la proximidad geográfica con el río Nilo, en la zona de Egipto, que se presenta como un “río de genes”. Hoy parece obvio que el Nilo volverá tener una importancia capital en la historia de la aparición de la especie Homo, siendo la prueba de que detrás de una catástrofe a veces revierte en ser un revulsivo que nos puede hacer evolucionar. Un aspecto a tener en cuenta son las escenas simbólicas y adornos artísticos de las especies antes citadas.

Según la tesis de Richard Klein y Tatte Sall, en su defensa de que detrás hay un concepto oculto: La mente humana lo expresó desde el primer instante. Transcribo a continuación un párrafo del profesor Juan Luís Arsuaga en su obra: “El Enigma de la Esfinge – Una Nueva Propiedad de la Vida” (Ed. Plaza&Janés, 2.001; p.264): En general los arqueólogos están impresionados por la súbita aparición del arte y del adorno corporal (simbólico) hace unos 35.000 años, en lo que se conoce como una “explosión creativa” (…) Los humanos modernos parecen ser el resultado de un cambio drástico rápido”

Carl Sagan, el científico más popular del mundo occidental por haber participado en la misión de pisar la luna, así como por sus numerosos documentales científicos que personalmente protagonizó, después de haber aplicando una fórmula (posteriormente muy mejorada) para el factor ”L”, cometió el gran error de afirmar, con rotundidad, que en nuestro mundo no existían pruebas de que hubiesen llegado nunca los alienígenas. Los datos que a él le permitieron calcular los miles y miles de millones de soles del cosmos, así como los planetas en total, y de ellos cuantos serían habitables, y cuantos planetas pueden tener vida, o desarrollarla alguna vez, e incluso las posibilidades de que fuesen seres inteligentes capaces de dominar técnicas como los humanos, le hicieron olvidar que la razón de ser de la Ciencia es auto corregirse. La realidad que yo aporto no es única, sino todo lo contrario, pero cobrar un sueldo significa un gran temor de perderlo. Ellos fueron elegidos, pero yo me considero bendecido.

(C) Ramón Ramonet Riu ,   Barcelona, 17-7-2.020 (NE. de España)

MIS VIDEOS AGRUPADOS POR TEMAS y PPS

                           EGYPT CONFIRMS ITS ALIEN PAST

(SINAI MT. NEVER DISCOVER)  https://youtu.be/q_MpkJ767Ls

SINAI PENINSULA: (ANTIGUO)      https://youtu.be/_13VSXSfzMs

LEONARDO DE VINCI                     https://vimeo.com/456130726

MONTSERRAT Mt. HUMAN FACE    https://youtu.be/_eWqz-rU2x0

EGIPTO-BALANZA                             https://youtu.be/H-NpkQqWm_Y

CULTO AL TORO PREHISTORICO  https://youtu.be/2qrI1p4PaO0

3 DIBUJOS DE ESTRELLA EN MARTE  https://youtu.be/SQlYZQno3mU

“ “ diferente y posterior                     https://youtu.be/N4aeQeWfyDw

TAULAS DE MENORCA                      https://youtu.be/hhxz9pLce_s

MAQUETA IDEAL DE «TAULA»        https://youtu.be/2B9jOrViCIs

RELIQUIAS DE PEDRO ENCONTRADAS https://youtu.be/m8pNscJiC9g

GIZEH HUMAN FACE (in aerial view)  https://youtu.be/8tgqNrCDI_s

GOTHIC VAULTS SUBLIMINAL IMAGE  https://youtu.be/OQG-uRhV3aQ

CLAUSTROS CON EL ARCA                   https://youtu.be/mur6yQSoyD4

MARY MAGDALENA EN VIDEO            https://youtu.be/QLfjtvhnbr4

MONTSERRAT Mt AND THE ST. GREAL https://youtu.be/87lHssKBR7g

ANAVANA; TESORO DE TESOROS        https://youtu.be/BvVjhyBm45A

SUPERFACES                                      https://youtu.be/88l30hinx4I

PATRONA DE SOLSONA                       https://youtu.be/pII6ryOnocU

MOSES RING DECODED                          https://youtu.be/Ll82ByN_WK8

ARNAU DE TORROJA: LAS 3 CORONAS   https://youtu.be/VM5swWg0QSk

ABAJO: VARIAS OBRAS AUTO-PUBLICADAS POR EL AUTOR
BELOW: RAMON RAMONET RIU SEVERAL SELF-EDITED BOOKS

«La Cara Humana de Montserrat»(1.990)
«Reliquias de San Pedro Encontradas…»(1.987)
«Montserrat Ganga del Grial» (1.993)